20/3/14

Algo habremos hecho mal para estar juntos

Yo ya te había amado en todas mis vidas, y sin embargo en ésta lo hacía del mismo modo. No quería rendirme ésta vez. No quería volverte a tener, y sin embargo no podía soportar que no seas mío. Qué habríamos hecho tan mal, para estar juntos...
Qué me habría sobrado o qué faltado en mi vida anterior, para volverte a encontrar en ésta. Qué tormenta te trajo a mis días, que mala pasada me jugó la vida, qué maldita noche me enamoré de vos, de vuelta. Yo te había esperado desde siempre, y sin embargo no llegaste cuando te estaba esperando. No quería volverte a buscar, no quería que me buscaras. No quería volver a empezar, no quería darte las navajas y entregarte mis muñecas, no te quería; no te quería amar en esta vida, tanto...
Qué habríamos hecho tan mal, para estar juntos otra vez. Qué nos habría quedado pendiente, qué suerte te trajo a mis manos, qué desgracia te quitó tan rápido, qué pasó que no me estás abrazando. Yo ya me había ido de vos y sin embargo, hice de toda para poder regresar. No quería dejarte ir, no quería dejarte; no quería estar sin vos; no quería perder ésta vez, no quería ganar nada más, que tu sonrisa...
Qué habríamos hecho tan mal, para caer en tus brazos y que me arrojaras tan lejos.
Yo ya había aprendido a vivir sin vos y me dejé morir, de nuevo. Qué fue lo que desató el reencuentro y qué lo que terminó con lo nuestro. Yo ya te había amado en todas mis vidas y sin embargo, no hubiera soportado una vida más, sin hacerlo...

8/3/14

No te enamores

No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe. No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca...
No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además, sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa.

Martha Rivera Garrido