28/4/15

Me llenaste el alma

Me dormí en tus brazos, me entregué a sonreír sin dolor y me sumergí en tu calma.
Me escapé del sufrimiento que no me dejaba sentir, me perdí en vos para encontrarme a mí, me dejé ser, y yo, que creí que nunca más iba a enamorarme, me enamoré mil veces seguidas...todas de vos. Y de tus manos, de la tranquilidad de sentirme a tu lado, de todo lo que me transmitís y de los abrazos que me reconfortaron. Me llenaste el alma, me besaste la frente sin que te lo pida y ahora que te quiero, quiero quererte más todavía. Me arrancaste la verdad de quererte sin querer y cada vez que pienso en vos, me vuelvo a enamorar. Me envuelvo tratando de explicar lo bien que se siente sentirte respirar. Lo bien que se siente cuando estás, y lo que significa la paz de tenerte en el cuerpo. La adrenalina de pensarte al lado mío para siempre, la felicidad de llevarte en la piel, en el pelo y en los huesos, y la insensatez de creer en la eternidad de nuestros momentos. Me llené de vos por todos lados y sin embargo, todos los días quiero un poco más. De tus labios, de tus besos, de lo que sos y de lo que soy yo cuando estoy con vos.
Me senté a escribir y suspiré por la magia de encontrarnos; de abrazarte, de tenerte, de que me quieras y de quererte como te quiero. Di las vueltas necesarias para marearte, con la esperanza de que te caigas, te duermas en mí y te despiertes en nosotros. Respires mis letras y me dejes tu olor en los dedos. Me enrosqué para sentirte acá conmigo, para soportar la distancia, para esperar y no salir corriendo ya a buscarte;
y de todo-todo eso, esto.

24/4/15

El bendito infierno en persona


20/4/15

Yo te culpo

Me consuelo con creer que tal vez, haya algo irrepetible en todo.
Que tal vez es cierto que el amor es ciego y que no deja ver muchas cosas malas que a veces -inevitablemente- implica. Pero que tal vez también, a través de esos ojos ciegos, uno esté viendo las cosas más maravillosas del mundo...
Lo cierto es que te quiero demasiado.
Me permitiste combatir el miedo de creer que jamás podría quererte.
Corrí hacía el interior de lo que inventamos y nos escuché pedir auxilio en vano porque nadie vino por nosotros. Porque desde que te vi conmigo solo deseé que haya amor cuando aparezcas y que sino, que no haya nada. Que beses mi espalda dormida y me hagas perder todo menos la calma que me transmitís cuando estás cerca...
Me consuelo con culparte de lo irrepetible y también del todo.
De la felicidad y la plenitud pre y pos lo nuestro. Que si estábamos predestinados a que pase quizá, ya te conocía de otra vida, y que por lo tanto con culparte tal vez te lo esté agradeciendo. Por todo eso y por tus besos, por entender sin explicaciones,
https://www.youtube.com/porque abrazos como el tuyo me demuestran que otros tantos...

10/4/15

Que el corazón no miente que afortunadamente

Con la sencillez con que me mirabas cuando me mirabas, clavando tus ojos en los míos y diciendo que no ocultabas nada sin decirlo y sin que lo preguntara, entraste a mi vida. Quisiste de mi lo que ni yo quería. Mantuviste la calma y no sé cómo lo hiciste, pero desde que llegaste deseé que te quedaras. Que abrazaras todas las ganas que me diste de quererte. Y que ya no te vayas, que me muero por tenerte conmigo para siempre...
Trajiste contigo tu mundo al mío y lo cambiaste todo tanto. Sin decirme más volviste a mirarme, con la sencillez con que me abrazaste por primera vez y con lo que causaste en mi con tan sólo un beso. Un beso de esos que te hacen latir el alma. Por la simpleza de no querer sentir nada y sentir tanto de todo. Creo que querer por mucho tiempo me había dado vértigo, pero con vos sentí, que el te quiero no alcanzaba.