20/9/14

Asesiname

Me pregunto dónde va cada palabra que escribo y borro, cada vez que coloco en el papel las letras de tu nombre para mirarlas por minutos y hacerlas desaparecer de pronto.
Me pregunto si te busqué para arrancarte la vida o si me buscaste vos, para dejar que te la arranque. Para dejar que te asesine lento mientras dejaba de calcular tanto todo; mientras los pulsos de tu corazón sonaban tan parecido a la canción que escuché el día que me miraste por primera vez a los ojos. Me pregunto cuál es el límite entre mentir cuando escribo y escribir para mentirte. Para hacerte creer que hacer el amor fue la primera, la única y la última intención de ambos. Para pedirte apuntándote la frente que me dejes, que te vayas y regreses. Que me inhundes el alma de todas las cosas que perdí por buscarte, de todas las cosas que dejé por encontrarte. Que me abraces de nuevo los nervios y la vida y me digas que esta vez gané. Que no hay más daños; que valdrás la alegría y que las penas morirán mucho antes que nosotros. Me pregunto si a veces te doy miedo o es sólo que siempre lo hago. Si no te vas porque temes que vaya a buscarte o si te quedas porque no queres irte. Me pregunto si vas a comprender cuando te hable de extremos, cuando pruebes mi dolor, cuando llores mis tristezas, abraces mis temores y creas que ya has terminado pero todavía tengas tanto por vivir al lado mío.
Tanto por morir a mi lado. Por ganar y perder, y seguir apostando...
Ahora que todavía no te tengo me pregunto si ésta sea la única forma de tenerte.
Me pregunto si vaciarme en otros cuerpos y pensarme en otras manos sirva para llorarte y darme cuenta que sos vos de una vez por todas. Me pregunto si amanecerás sin ganas de nosotros alguna vez después de tantas veces. Si vas a pedirme que te deje vivir porque tenes una buena razón para quedarte o si vas a ser capaz de no dejarme morir, porque tenes una buena razón para que me quede. Me pregunto por vos y por qué no estás acá conmigo mientras me muero por verte, abrazarte y quererte.
Mientras me muero por vos...

16/9/14

Eres lo mejor que me ha matado

Miré en tu alma a través de tus ojos. Levanté la mirada para ver si me estabas viendo y me mostraste tu esencia. Cargué con tus derrotas y consolé tus tristezas. Me esmeré tanto por verte sonreír que cuando lo logré ni siquiera pude notarlo. Vi tu alma sin querer y me encadené a curarla. Te inventé la mitad de todo lo que te he contado con tal de llamar tu atención. Te conté tantas cosas, que incluso aprendí a hablarte sin pronunciar una sola palabra. Me viste decir y contradecirme mil veces por intentar explicarte algo, me viste desnudarme de cuerpo y alma intentando que me vieras. Rogando por tu amor. Buscando que me amaras. Queriendo que me quieras.
Sin embargo me rompiste el corazón.
Estaba tan convencida de que no nos pertenecíamos que simplemente buscaba la manera de demostrarlo. Me empujaste a hacer todo lo que creí que jamás iba a hacer, arrasaste mis raíces y me hiciste florecer de todas formas. Desordenaste todo lo que ordené a tu alrededor. Y aunque debe haber una o dos cosas que no llegaste a pedirme, sé que también las hubiera hecho por vos. Planté sueños de victoria en tu alcoba. Guardé amor del bueno en tus cajones. Dejé mi voluntad en un rincón del baño.
Morí en el borde de los escalones buscando no sé qué cosa. En realidad me mataste.
Me mataste mejor que nadie y quería que lo sepas.
Pero lo cierto es, que después de conocerte, no dejé ni un sólo día de preguntarme
qué hubiera sido de mí, si no te hubiese conocido nunca.