28/12/14

Realmente todo pasa

Ésta vez, no soy yo, ni es él, ni es nadie...y no aclaro más para no oscurecer...
Para que no pierdan el color los colores que hoy me tiñen la vida de buena fe
Ésta vez, hace tanto tiempo que estoy a solas conmigo misma, que ya ni sé cuánto tiempo hace. Hace más todavía que dejé de perder el tiempo en cosas que no valen la pena y por fin aprendí a dedicárselo a personas que lo valen todo. A personas que contagian simpleza, y que en vez de tormentas irremediables, siempre traen a mis días tardes de verano; a veces con noches de lluvias torrenciales, pero con el mismo sol que cada mañana vuelve a salir y a irradiar mi mundo. Llenándome, quizá sin querer, de buenas ideas; y con buenas ideas quiero decir planes, momentos, situaciones y pequeños infinitos que en el centro de mi alma, duran toda la eternidad...
Hay que saber cómo y cuándo atesorar esas ideas, porque así como los malos tragos se digieren con el tiempo, los instantes felices también van quedando atrás. Cuando me quedaba sin ninguno de esos me sentía más sola que nunca, y sólo el pensarlo me aplastaba el alma. Me abrumaba el cansancio de pensar en amores acabados, de tantos miedos que al cabo ya no le temía más a nada, de menos gente buena en el suelo y de cada vez más estrellas lejos, en el cielo, que descansan en paz...
28 de diciembre, feliz día de los inocentes comprendí que las mejores cosas pasan a quien sale a buscarlas. Que como resonó en una novela las oportunidades son de quien las toma y no de quien las quiere. Que como leí en el karma quien se mueve muy mal, como yo, sobre el plano físico, se mueve muy bien en aquel astral. Será...
Ésta vez, en la incertidumbre de estar sola pero bien acompañada, descubrí que de esta soledad de deshacerme de gente que me hacía mal, apareció mucha gente que me hace bien. Y que soy un poco más feliz desde que sé, que aún estando rota en mil pedazos, se puede estar espectacularmente genial. No hay nada más genial que estar bien, rota...
Ésta vez, pedí que si quién llegase se iba a ir después, pegara la vuelta...
A la espera, más nadie viene. O bien, quien viene no alcanza...
Despido un año más (o menos quién sabe) terminando La historia de una reencarnación de Fausta Leoni, ojeando otra vez la @cosmpolitan de este mes en busca de inspiración propia, pensando en volver antes de irme, abrazando a la poca cantidad pero buena calidad de personas que me rodean, un poquito más fuerte que ayer y con las mismas ganas que mañana. Con los pies en la tierra y la mirada en el cielo...
Leí sin leer, de Mujeres que corren con lobos:
Aquel que no sabe aullar, jamás encontrará su manada

22/12/14

Cómo no sentirme así?

Que si lo que tiene que pasar pasa y que lo que no pasa no tiene que pasar,
algo está mal, algo que quedó entre vos y yo pero nada que ver tiene con nosotros...
Yo creía que a quien se había quedado cuando tenía razones para irse, no había que dejarlo ir. Pero me quedé sin razones para retenerte. Transformé mis ilusiones para quererte (a pesar de saber que podía perderte) y me adelanté a lo que podía pasarnos y entonces, no nos pasó nada. Sostuve la mirada en tus ojos intentando decirte que te necesitaba más que nunca pero estabas tan lejos, que no me veías, no me escuchabas...
Contuve mi vida en cinco segundos al lado tuyo y el resto dejó de importarme, me aterroricé de sólo pensar cuánto te quería y sin embargo, te dejé ir. Porque no tuve más razones para hacer que te quedaras. Porque mis ilusiones dejaron de engañarme y porque entendí por primera vez, que por mucho más que podía llegar a quererte, no había manera de hacer que sientas lo mismo. No hay ni la va a haber. Ni tampoco forma de justificar que nos gusten las cosas que nos causan daño. Que me gustes más todavía desde que te vi partir sin mirar atrás, desconsideradamente. Desde que sé que ni pensar en tu sonrisa ni en las veces que me hiciste sonreír alcanzan, porque nada es suficiente si no estás. Porque no puedo explicar lo que siento porque todavía no lo sé descifrar...
Cuántas veces voy a sentirme así hasta tenerte conmigo devuelta?
Necesito encontrarme de nuevo en tu abrazo y dejar de pensar en todo esto.
Necesito dejar de necesitarte. Dejar de pensar en quererte y en no saber cómo hacerlo.

8/12/14

Entendieron todo cuando no había más nada

La primera vez que pensé en vos no me di cuenta. Hacía más frío adentro mío que afuera, era viernes a la noche y la lluvia me cancelaba todos los planes. Cuando estaba a punto de empezar a odiarla vos le diste otro sentido. Y yo descubrí que entre tus manos y las mías, había un mundo aparte. Después de pensarte pensé, que hay que querer más a aquellos que tengan miedo de no querernos lo suficiente. Que si pensaras un día en necesitarme te pediría que no lo hagas. Que querer no es lo mismo que necesitar, y que de lo segundo siempre queda un dolor insoportable. Y si lo hicieras, quiero que sepas desde hoy que no quiero causarte nunca nada que te haga querer olvidarme. Que deseo que me tengas siempre en alguna parte. Que si nos pasaran cosas malas, inventes algo que te devuelva a mi así como el mal tiempo cada año nos devuelve la primavera...
Que ojalá nunca nos separen distancias que nada que ver tengan con los kilómetros. Que ojalá cuando hable de vos nunca diga algo que eras y que ya no sos. El problema de haberme dado cuenta que te había pensado, es que ahora empecé a necesitarte.
Lo hice sin quererte todavía, en el mismo momento en que me hiciste entender, lo lindo que es que te moje la lluvia incluso aunque sea viernes a la noche...
¿Cómo no te iba a necesitar?

6/12/14

Skinny love

Quería que la trataran con la delicadeza que se trata a las cosas frágiles. Que la besaran con la ingenuidad con la que se da el primer beso. Quería ser todo lo que aspiraba antes de morir y volver a nacer de nuevo. Que le dieran más abrazos que ganas de quedarse y que la hicieran sonreír mirándola a los ojos porque lo demás, lo demás llega solo...
Quería que la quieran como si el mundo fuera a acabarse, que intentaran dominarla y que no puedan, y que eso bastara para enamorarse. De ella. Para siempre. De sus ojos.
Los ojos más profundos de todos, más oscuros que la noche y más grandes que el cielo.
Y de sus labios, que comenzaron a decirme todo esto mucho antes de hablarme.
Era de esas personas que siempre te hacen sentir que sos menos. Haberla visto llorar fue lo más similar a un cover triste de bon iver hecho carne y huesos.
Y más huesos que carne. Y quebrados, pero a la vez, ilesos.
Tan acostumbrados a golpearse que no había nada que pudiese con ellos.
Haberla hecho sonreír fue lo que me hizo adueñarme de su cuerpo por completo.
Me dio el -sí, quiero- en una carcajada y me juró con los dedos que en mí, esta vida por fin se le terminaba. La quise como nunca había querido a nadie. A nadie ni a nada.
La quise como si supiera que por más fuerte que la abrazara y por más besos que le diera, no existía manera de hacerla permanecer de pie por mucho tiempo...
Como si supiera que de tan frágil un día podía romperla. Desnudarle el alma.
Y verla morir, de nuevo.

28/11/14

Después de vos

Las cosas malas, malas en serio, le pasan a gente mala, mala en serio.
El resto son meramente justificables, las cosas que duelen se dividen entre las que lastiman y las que enseñan. Pero las heridas que te hacen fuerte y los dolores que te hacen grande, son eso que llega cuando te hace falta y está diseñado para personas que de alguna forma se lo merecen. Que necesitan ver lo malo que puede ser en realidad lo malo, para acordarse de dónde vienen. Que tienen el alma limpia y el corazón bueno, pero que a veces, se dejan ensuciar por los errores para aprender a ser mejores precozmente. Las cosas malas que le pasan a uno cuando nada malo hizo, son las que enseñan. Y las cosas malas que le pasan a la gente que hizo el mal siempre, son las que lastiman; las que cobran los daños, dejan heridas que avergüenzan y hunden en la peor de las soledades y miseria. Esas son las cosas malas en serio. Y el mundo es tan chico, que es inevitable no rodearse de ese tipo de gente que hace el mal naturalmente y sin motivos, y que está siempre mirando más al otro que a uno mismo. Hay que aprender a reconocerla y saber alejarse a tiempo. A tiempo para no contaminarse lo suficiente como para terminar siendo uno más de ellos. Uno más de los que no saben apreciar la felicidad ajena y de los que como no soportan su infelicidad, rompen mucho las pelotas.

Algún día te diré la verdad sobre estos días.
Te contaré que todas estas cosas las pensé después de vos, que quizá sin darte cuenta me hiciste razonar entre destrozos que no todo está tan mal como parece. Que de esas cosas malas aprendí y de esos dolores incomprensibles me queda lo bueno. Que algo me enseñaron y es a alejarme; a alejarme a tiempo y a saber encontrarte. A reconocerte y a hacer que te quedes. Algún día, te diré que fuiste vos el que hizo de mi alguien más centrada, que me ayudaste a recoger los pedazos de mi alma. Que en estos días no pensé en nada más que en tus besos. Que todas estas cosas que ahora pienso eran oscuras y vos las aclaraste. Que no sé cuánto hacía que unos brazos no me abrazaban como los tuyos. Te diré que no me bajes la mirada si te miro para amarte, que yo veía todo roto en todas partes y fuiste vos el que me armaste. Que me hiciste entender para qué tanto dolor era necesario; que todo eso me llevaba a vos y que vos le das sentido a todo. Que a veces uno necesita replantearse de dónde viene y a dónde va, y que si no consigue saberlo no importa. Te diré que empecé a darme más respuestas y hacerme menos preguntas tontas desde que llegaste. Que todo esta vivo después de vos...
Que aprendí a tomar distancia de la gente mala en serio y que recién ahora la conozco.

22/11/14

Crucé los dedos

Obstinada a intoxicarte antes de que me conocieras,
ansiaba el día después de que lo hicieras
Para pedirle al universo que conspirara para que seas:
Quien se quedara conmigo más nunca se fuera,
y aparte de abrazarme me quisiera

Obsesionada con tenerte en la piel y besarte en las venas,
sonreí en tus ojos y hechicé sin que vieras
Te mostré la peor de mis partes y deseé que igual me escogieras:
Te mentí bajo amenazas de felicidad y me dijiste la verdad aunque no quisiera,
te quise a pesar de saber que podía perderte

Y qué feliz y qué triste tenerte

Te envolví de abismos, frío y tinieblas
Me hiciste sentir mis desgracias ajenas

Tu olor se mezcló con mis miedos y ausencias,
y empecé a escribirte antes de irme

Y te abracé para callar todas las cosas que no sé decirte

Perdoname,
me conociste como la chica triste que escribe cosas tristes,
te perdono,
que en paz descanse la mataste cuando me sonreíste...

Feliz y plena primavera
Mitad de noviembre entendí que el tiempo desespera
Suaviza dolores aunque no desaparezcan
Apacigua rencores y evita que vuelva

Me quede quieta por no saber a dónde ir
Lancé bengalas y pedí rescate
Mi miedo más grande es verme hundir
Quedarme donde estoy y en el fondo del fondo de todo esto

Enamorarme de vos

Presiento catástrofe y es justo en mi alma:
La siento, la huelo, me escuece y me duele

¿Dónde están mis tristezas?

Perdoname,
que si ya no soy la chica triste que escribe cosas tristes,
te perdono,
pero no sé quién soy desde que me sonreíste

20/11/14

Un minuto antes de rendirme

Santa fe y Agüero, línea D sin pasajeros. Por favor, deja de poner tan lejos el alma de mis labios y de llevar la frente tan lejos del suelo. Acercate que te quiero dar un beso. 17 y 30 no sé. Nunca sé qué hora es cuando te tengo cerca. Me gustaba pensar los aires nuevos como buenos aires. Escaparme a donde no encontrara nada que se te parezca. Intentar olvidarte. Pero es que te eché tanto de menos, que te encontré en todas partes. Bajé la cabeza y atravesé el recuerdo en el último asiento del colectivo más inoportuno de todos. Miré sin querer y nos reconocí. Nos despedíamos por enésima vez y todo parecía igual que siempre. No fue malo saber que eras vos, ya no doles. Lo malo es haberme visto a mi besándote desesperada, como sabiendo que esa era de las últimas veces la última vez. Estábamos suspendidos por encima de la gente, vos te reías y yo te besaba la frente. Flotábamos en el aire despidiéndonos. Como si los dos ignoráramos que nunca más íbamos a amarnos. Que nunca más, íbamos a amarnos.
Nace una vida después de otra y yo me muero cada vez que te nombran. Cada vez que levanto la mirada buscándote y ya no estás ahí, esperando. Hace 40 minutos que estoy viajando y ahora me siento confundida, no sé bien de qué estoy hablando. Eran cuatro tardes de abril que perdí en mi memoria y un millón de horas queriéndote ese día.
Me quedo observándonos cada vez que paso y nos veo. Tal vez los dos nos quedamos para siempre en el tiempo. Más bien me fui para no volver y sin querer, vuelvo cada día.
Y cuando creí que ya no había más lugares, ni calles, ni esquinas con tu nombre, te vi abrazarme sin aliento sabiendo que nunca más volveríamos a vernos.
Que nunca más, volveríamos a vernos.
Te encontré

18/11/14

Salando las heridas

Estoy queriendo inventar frases que no me aturdan y me hablen en futuro. Que me dejen de hundir en situaciones que no asumo. Pero nada tiene sentido si no vuelvo a sentirlo. Y no sé de qué escribir si no tengo un principio; no quiero perdonar mi pasado ni que el fin sea tu olvido. Y no hay nada más parecido al cielo que verte sonriendo. Nunca salí a buscar ayuda cuando realmente quise morir, pero si me muero no quiero que mis cenizas hablen de vos. Que mi alma no se duerma en tus manos y que lo que quede de mi se esparza en tu suelo. Que me pises, la muerte y la vida, y me abras las heridas para hacerme entender que al fin estoy lejos, y que todavía hay algo para mí después de todo. Y si sigo con vida, después de haberme muerto tantas veces, alquílame tus clavículas para poder vivir en algún sitio; que no quiero quedarme pero tampoco me quiero ir. Dejame explicarte de la libertad de abrazarte y no quererte soltar. De todo eso del dolor que escribo en todas partes y de las cosas tristes que dibujo por dibujar. De como cuando -si tu, yo- dejó de ser, y entonces ya nada fue igual. Y que tal vez por eso no necesito morir sino salar, sentir que todo tuvo sentido sólo cuando dejó por fin de ser. Horrorizarme de tantas cicatrices pero amar a cada una, dejar de preguntarme tantas veces -qué es el amor- y empezar a sentir que ahí: cuando todo empieza a doler de nuevo como si el tiempo no hubiese pasado nunca, es porque te estoy amando tanto como la primera vez que te vi sonreír por mi culpa...

30/10/14

Crónica de una muerte anunciada

Conté cada uno de los pasos en falso que dí para llegar a vos. Retrocedí cuantas veces creí necesario para poder alcanzarte. Me choqué con tu alma cuando quise besarte sin tocarte el cuerpo. Encadené mi corazón al lugar del homicidio y me senté a esperar.

Que te fueras.

Aprendí a leerte con los ojos mucho antes de empezar a escribirte. Juré no dejar de quererte ni un sólo día. Una noche me hice la dormida para escucharte sin que me vieras. Reinventé caricias y fingí con muecas. Dejé atrás todo lo que consideraba nocivo.

Incluyéndote.

Busqué infiernos por todas partes. Abracé mis heridas para sentirte. Me guardé en las venas cada momento, cada adiós y cada instante. Apreté sin ahorcarme. Elegí omitir el dolor para no olvidarte, lloré sonrisas y vi luces en el cielo. Me fui sin despedirme.

Preferí morir amándote, a vivir sin volver a verte.

22/10/14

Algunos amores masvale perderlos

Estoy enojada conmigo misma. Con la capacidad que tengo para memorizarme algo y la que me falta para olvidarmelo. Estoy contando los días desde hace 28 meses. Los días que empezaron a nublarse de a poco, que se llenaron de tormentas y se escondieron del sol. Estoy tratando de dejar de pensar en vos algunas veces. De poder cerrar los ojos sin verte, de ver mis manos sin sentir que están vacías y de que mi memoria se vuelva más selectiva. Estoy buscando de qué reír para soportar este día. Para no pensar qué fecha es hoy ni cuánto hace. Estoy queriendo borrar recuerdos imborrables y echar al olvido momentos inolvidables. Estoy enojada conmigo misma porque no puedo. Porque sé perfectamente que tampoco quiero. Estoy descifrando la delgada línea entre superar y terminar las cosas. Estoy entendiendo más que nunca que algunas heridas no se cierran nunca. Se curan, pero no sanan. Simplemente se instalan en las entrañas del alma y te hacen sentir viva cuando las sientes. Estoy buscando no sentirlas hoy y comprendiendo que: algunos amores masvale perderlos,
pero jamás nunca antes de encontrarlos

12/10/14

A veces tener paz, es mejor que tener razón

Todo el amor del mundo no sirve si no hay personas que lo hagan.

Toda la magia existe en cada abrazo que doy.

Toda la cura llega cada vez que me abrazan.

Todo lo que escribo es lo que soy.

Los ojos infinitos (las manos suaves)
Los silencios que aturden (los finales que hacen falta)

Todo pierde el sentido si me duermo en tus brazos.

Todas las huellas se quedan en las vidas que tocamos.

Quiero todo lo que tengo y tengo todo lo que quiero
(las vacaciones y el fin de semana)
Le doy forma a las palabras que intento decir y no puedo
(mis abuelos, la música, la poesía y el beso en el alma)

Todas las razones que tendría para amarte.

Todos los rincones en que podría hacerlo.

Toda la paz que existe (está en mi alma)
Todo lo demás me sobra (con vos me alcanza)

6/10/14

De reír juntos no se vuelve

Será consciente de que cada vez que me hizo reír me volvió un poco menos triste?
Sabrá que llevo mil minutos observándolo mientras me explica cosas que no entiendo pero que están bien si salen de su boca y las pronuncia su voz?
Tendrá una remota idea de con qué fuerzas su primer abrazo
tomó una por una mis partes y las unió?
Se habrá dado cuenta que memoricé sus coordenadas,
y guardé bajo mi almohada la primer noche de los dos?

Que sé como agacha la mirada cuando volteo para verlo, como se ríe cuando es forzado y como se ríe cuando es en serio. Que daría mi vida por verlo sonreír por mi culpa.
Que le conté los lunares de la espalda mientras se dormía, y que le dije -te quiero- mucho antes de quererlo por miedo a no sabérselo decir algún día. Que sumé los minutos que tarda el ascensor en llegar a su corazón para abrazarlo, y que canté la misma canción diez días seguidos después de besarlo.

Será consciente de que lo encontré y no lo estaba buscando?
Sabrá que me aprendí de memoria su número antes de llamarlo?
Tendrá idea de lo fácil que se vuelve todo en sus brazos?
Se habrá dado cuenta de que soy yo misma cuando estoy a su lado?

Que le pedí sin pedirle que se quedara y que no dejo de pensar en como todo pierde el sentido cada vez que me da la mano.

Que de repente se volvió el motivo para olvidarme de todo lo que me sigue y para enfocarme en todo lo que persigo.

Que he caído desde un precipicio y creído que iba a morirme, pero que apareció justo antes de que lo haga y que de su forma de acariciarme el cuerpo y de reír juntos,
no se vuelve.

20/9/14

Asesiname

Me pregunto dónde va cada palabra que escribo y borro, cada vez que coloco en el papel las letras de tu nombre para mirarlas por minutos y hacerlas desaparecer de pronto.
Me pregunto si te busqué para arrancarte la vida o si me buscaste vos, para dejar que te la arranque. Para dejar que te asesine lento mientras dejaba de calcular tanto todo; mientras los pulsos de tu corazón sonaban tan parecido a la canción que escuché el día que me miraste por primera vez a los ojos. Me pregunto cuál es el límite entre mentir cuando escribo y escribir para mentirte. Para hacerte creer que hacer el amor fue la primera, la única y la última intención de ambos. Para pedirte apuntándote la frente que me dejes, que te vayas y regreses. Que me inhundes el alma de todas las cosas que perdí por buscarte, de todas las cosas que dejé por encontrarte. Que me abraces de nuevo los nervios y la vida y me digas que esta vez gané. Que no hay más daños; que valdrás la alegría y que las penas morirán mucho antes que nosotros. Me pregunto si a veces te doy miedo o es sólo que siempre lo hago. Si no te vas porque temes que vaya a buscarte o si te quedas porque no queres irte. Me pregunto si vas a comprender cuando te hable de extremos, cuando pruebes mi dolor, cuando llores mis tristezas, abraces mis temores y creas que ya has terminado pero todavía tengas tanto por vivir al lado mío.
Tanto por morir a mi lado. Por ganar y perder, y seguir apostando...
Ahora que todavía no te tengo me pregunto si ésta sea la única forma de tenerte.
Me pregunto si vaciarme en otros cuerpos y pensarme en otras manos sirva para llorarte y darme cuenta que sos vos de una vez por todas. Me pregunto si amanecerás sin ganas de nosotros alguna vez después de tantas veces. Si vas a pedirme que te deje vivir porque tenes una buena razón para quedarte o si vas a ser capaz de no dejarme morir, porque tenes una buena razón para que me quede. Me pregunto por vos y por qué no estás acá conmigo mientras me muero por verte, abrazarte y quererte.
Mientras me muero por vos...

16/9/14

Eres lo mejor que me ha matado

Miré en tu alma a través de tus ojos. Levanté la mirada para ver si me estabas viendo y me mostraste tu esencia. Cargué con tus derrotas y consolé tus tristezas. Me esmeré tanto por verte sonreír que cuando lo logré ni siquiera pude notarlo. Vi tu alma sin querer y me encadené a curarla. Te inventé la mitad de todo lo que te he contado con tal de llamar tu atención. Te conté tantas cosas, que incluso aprendí a hablarte sin pronunciar una sola palabra. Me viste decir y contradecirme mil veces por intentar explicarte algo, me viste desnudarme de cuerpo y alma intentando que me vieras. Rogando por tu amor. Buscando que me amaras. Queriendo que me quieras.
Sin embargo me rompiste el corazón.
Estaba tan convencida de que no nos pertenecíamos que simplemente buscaba la manera de demostrarlo. Me empujaste a hacer todo lo que creí que jamás iba a hacer, arrasaste mis raíces y me hiciste florecer de todas formas. Desordenaste todo lo que ordené a tu alrededor. Y aunque debe haber una o dos cosas que no llegaste a pedirme, sé que también las hubiera hecho por vos. Planté sueños de victoria en tu alcoba. Guardé amor del bueno en tus cajones. Dejé mi voluntad en un rincón del baño.
Morí en el borde de los escalones buscando no sé qué cosa. En realidad me mataste.
Me mataste mejor que nadie y quería que lo sepas.
Pero lo cierto es, que después de conocerte, no dejé ni un sólo día de preguntarme
qué hubiera sido de mí, si no te hubiese conocido nunca.

30/8/14

Y que el tiempo siempre tiene la razón

Y por encima de todas las razones que tenia para huir, siempre encontraba una que me convenciera para quedarme. Y sabía que mi lugar ya no era ahí, y que por encima del cariño inconmensurable que había llegado a sentir, tenía que irme. Y todavía él me parecía esa tranquilidad después de las tormentas, y aunque los días se cansaban de llover, volvía a sus brazos creyendo que todo iba a estar bien. Y fuéramos donde fuéramos, donde nos encontrábamos siempre hacía mucho frío; y lo cierto es que a veces me hacía creer, que las cosas podían cambiar. Y por encima de esperar siempre a que pase algo y volvamos a empezar, cuando estás tanto tiempo esperando lo mismo, te olvidas que hay otras cosas que pueden llegar.
Él fue de esas personas que me hicieron creer que yo no era quien yo pensaba en realidad, de esas personas que me hicieron olvidar por momentos de como se sentía el calor del sol cuando pega en el cuerpo; de esas partes de mi vida de las que siempre prefiero no hablar. Y juraría que hubiese dado todo y más porque funcione, y que llegué a creer que lo demás no importaba si estaba en sus brazos. Y que muchas veces he olvidado en su mirada, que el amor es lo mas parecido a un precipicio, y que nunca podría sentirlo igual. Y hasta que pasó el tiempo y puso las cosas en su lugar.
Y por encima de no reconocerlo, supe marcharme.
Y entendí que el alma se ilumina cuando dejas la luz entrar. Que cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre. Y también, que puedes olvidarte de repente de algunas cosas, olvidarte por completo. Y volverte a recordar...

De las ganas que tengo

Cuando escribo sangro para mutilar los miedos que me quedan, cuando abrazo lloro y suplico abrazos que contengan; y cuando beso perdono mi pasado para dejarlo cada vez, un poco más atrás. Empiezo a escribir cuando ya sé que es lo que me asusta y lo puedo enfrentar, pero olvido que el miedo no se va. Esta mañana te hubiera esperado pedirme que me fuera, pero te vi con los ojos cerrados despertar y abrazarme de nuevo. Cuando te acostumbras a vivir en el medio de la nada, crees que quien pasa no mira, pero le echas la vista como si hubieses querido sentir el olor al perfume de alguien que ya conocías de otra vida. O de algún otro lado que ignoras y recuerdas al mismo tiempo. Me calma respirar el aire que me queda por delante después de sonreírte. Eso que queda entre el silencio que no incomoda y la risa que llena el alma; entre besarte a media noche dormida y despertarme en tu cama. Después de volver a abrir los ojos lidié con tanta luz, y entendí que de sueños también se sobrevive, que podría cerrarlos y no volver a abrirlos nunca si quisiera. Dejame decirte el por qué de toda esta lluvia en víspera de primavera, el por qué de todo este sol a fin de agosto. Dejame contarte de como soñé con vos y te tenía al lado mio; de las ganas que tengo de envenenarte a suspiros y ponerte en duda a pulsaciones, de empujarte al vacío y lanzarme atrás tuyo.
De escribir verdades, encontrar soluciones y vomitar flores.

28/8/14

Gracias

Se apagó la luz, se prendió el cielo. Iluminaste los días tristes y las noches de desvelo. Abrí los ojos después de mantenerlos cerrados por mucho tiempo. Encendí el sol que estaba cansado de vivir a oscuras en mi habitación y corrí las nubes que me tapaban la vista para verte mejor. Llegaste de noche, te quise de día; de mañana y de tarde. De besos y risas. De amor y heridas que no cicatrizan. Te busqué convencida de que ya me encontraste. Se hizo de día, se volvió de noche. No sé si pueda ir en contra del mundo de nuevo, no sé si llegue por este camino a algún lugar. Amanece tan pronto que no estoy segura de haber amanecido en serio, estás tan cerca que no puedo estirar los brazos para tocarte. Me fundo en tu abrazo para pedirte que te quedes, que me des la mano y me lleves. Que no importa si no vamos a ninguna parte. Se cayó la luna, se iluminó el suelo. Sonreí al cielo, besé las estrellas. Suspiré diez veces, y en cada suspiro,
te dije gracias: por quedarte conmigo.

Tampoco vengas

(a decirme que con él me superaste)
No te creo

16/8/14

Nos resignamos. Nos dejamos estar y que sea lo que tenga que ser.
Dicen que es más fácil imaginar la vida cerca de alguien que nos causa daño, que intentando encontrar a alguien capaz de no hacernos mal. Que es más fácil querer a alguien que nos lastima, que a alguien que sólo nos quiere cuidar. También dicen que el amor es más fuerte y es mentira. Que todo pasa pero que todo vuelve. Que somos el resultado de lo que hacemos en otras vidas. Y que nada es para siempre.
Nos enfermamos. Nos encontramos aunque no nos estábamos buscando y por alguna estúpida razón nos elegimos. Nos encadenamos y no nos sabemos soltar cuando es necesario. Pero nos soltamos cuando ya no hay vuelta atrás y estamos perdidos.
Dicen que nadie ha muerto de amor pero yo morí de miedo a no volver a amar.
Nos negamos a ver las cosas que no nos gustan.
Dicen que hay personas que le pones la realidad en frente y cierra los ojos. Yo debo ser una y no por elección propia, por karma. Por haber sabido querer sin saber como es debido, sin querernos todavía. Por pensar que todo llega algún día y que si vos salvas a alguien, también te va a salvar por el resto de tu vida.
Nos convencemos. Nos mentimos en la cara y nos creemos.
Dicen que nos empeñamos en seguir sintiendo amor por lo mismo porque nos asusta arriesgarnos de nuevo a algo distinto. Porque no somos capaces de olvidar. Dicen que no se puede cambiar de corazón y sonrisa así no más, que no cualquiera suma sin restar, que vos seguís allá y yo acá. Uno aprende a decir adiós todas las veces que se va. Y a sobrevivir sin beber hasta aprender a pasar el último trago de lo que nos queda. Desintoxicándose botella tras botella hasta por fin entender, que nos amamos.
Nos amamos tanto, que nos hacemos mal.
Dicen que esto también pasará.

Una línea directo al infinito

De verdad, no quiero repetir mil veces las mismas cosas. No quiero escribir por obligación y no quiero que seas mi vocación cada vez. Quiero un camino inmediato que me lleve a vos. Una escalera hacia abajo para ir a buscarte y traerte conmigo. Quiero explicar cosas que aún no he entendido y quiero olvidarte para volver a conocerte una noche de estas y enamorarme de nuevo. Volver a abrazarte primero, dejar de quererte después para empezar a amarte y envolverte en todas las cosas que quiero decirte, pero no puedo. Quiero dejar de pensar en cuánto de más te habré querido, te escribo en pasado porque es donde quisiera llevarte. Donde deberías quedarte para siempre y devolverme todo lo mío que te quedaste. Creo que me enamoré de vos con la soltura de quien no se equivoca nunca. Con la convicción de quien sabe lo que quiere lo busca y lo encuentra. De quien sabe lo que piensa, lo intenta y lo hace.
Hace tanto que escapé de mis errores que cuando por fin regresen a mí van a estar más cansados que yo de esperar a que de repente pase algo y te borres.
Te enfrentes a la realidad de un invierno más sin caricias y me cuentes qué se siente, cómo se hace, cuál es la forma para seguir viviendo sin tu amor. Sin mis letras mojándose en el suelo donde me acuesto a contar cuántas maderas cruzan el cielo de tus noches sin dormir que se llenan de recuerdos que ya no son. Estoy obligándome a dejar de escribir esto y no pienso hacerme caso. Estoy curando una herida para abrir otra tranquila. Y siempre doles en alguna parte, siempre me aterra recordarte, siempre tengo cosas que contarte. Justo cuando creí haber perdido todos mis miedos muero lentamente, y aunque prefiero incendiarme, me apago de a poco, te soplo en los ojos, te beso donde siempre, te miento de nuevo, te dibujo y te borro.
Te veo en cada película que veo y que no estás al lado mío para abrazarme.

6/8/14

Que el pasado sea todo eso que te llevaste

El tren del que nunca he querido bajarme, la única película que nunca miré, la sexta letra de mi nombre, el tilde del día en que me marché. El camino sin fin, la respuesta correcta, el mundo paralelo donde todo está bien, las palabras que jamás supiste ver, lo áspero de sentirte tan cerca y no saberte querer. La página que marqué como favorita y también subrayé, el bosque de la huida del amor que no pudo ser, el cesto donde dejé mis ganas envueltas en un papel y toda tu vida rendida a mis pies.
La parte sensata de la insensatez, el beso en la frente antes de dormirme, el lado más débil de toda mi piel, las miradas que te sentencié y el agua que nunca debí beber.
La espera agotada por pura cortesía, el puente que se hunde cuando se hace de día, la palma de tu mano sosteniendo a la mía, los motivos ingratos que me dejaron en ruinas, el espacio vacío que quedó para siempre y la infinidad de veces que te reinventé a escondidas. El ojalá triste que no se cumplió nunca, las lágrimas perdidas que no se cayeron, la carta de mentira que soplé entre tus dedos, el lugar oscuro donde habitan mis miedos, el principio del fin de todos mis tiempos.
El andén, la estación, tus ojos, mi dolor; el hechizo, la llegada, tu voz, mi sudor;
la noche, el día, tus brazos, mis codos, el antes, el durante, el por qué y el adiós.

4/8/14

No sé cuánto tiempo llevo tratando de olvidar lo mismo, quizá tanto, que incluso ya olvidé lo que estaba olvidando aún a conciencia de que soy incapaz de olvidar.
¿Qué más tendría para hacer si un día por fin lograría acabar con eso que me sacudió los huesos y me hizo comprender que también existen las cosas sin sentido? Vivo esforzada a comprender lo incomprensible y temo entender de una vez por todas que también existen cosas, que no tienen ningún sentido. Y con eso que hay personas: que brillan sin luz, abrazan sin brazos y entienden que el abrazo, es eso que aleja y une al mismo tiempo (tan lejos del vos y yo y tan cerca del nosotros) y no abriga como creen muchos, pero sujeta, une, enreda, y forma lazos. No sé cuánto tiempo hacía que quería decir todo esto, que llevo pensando que aunque podría quedarme a vivir en cualquiera de mis cicatrices no lo elijo, y que aunque podría morirme en el fondo de sus ojos amordazada a su antojo no lo hago. Porque entre tanto y tanto comprendí los silencios que separan sin ser kilómetros y las distancias que acercan las mayores alegrías y tristezas de mi vida al mismo sitio. A pesar de las ausencias, las mentiras y movidas, a veces se me olvida, que si por fin conseguiría quitarlo de mis días, ya no tendría nada que contar cuando hablo dormida. Ya no pasaría mi tiempo intentando olvidar eso, que marcó tanto mi paso y lo transformó por completo, ya no tendría más nada que hacer.
Tan sólo buscarlo, pedirle un abrazo y volverlo a convencer...

30/7/14

Chacabuco

Las cosas cambian casi más que uno mismo. El tiempo recobra sentido y se vuelve tan necesario como injusto. Las distancias se agrandan, el aire se transforma, el ruido aturde y el pueblo, sigue estando a 200 km al noroeste de la provincia. Nadie comprende todo tan rápido para explicarlo en segundos. Pero creo en eso de que cada persona es un mundo. Abandonar no es lo mismo que irse y volver cuando nos parezca, y mudarse, nada tiene que ver con dormir lejos pero estar cerca. Hay diferencias suficientes para seguir considerando pueblo al pueblo y hay razones necesarias para seguir eligiéndolo siempre. No todo lo diferente es defecto. No todo lo malo hace daño. Y la ciudad satura la cabeza pero refresca las ideas y revuelve la mente. Volver a casa te deja tirado semanas enteras en el mismo lugar viendo como todo se desarma y vuelve armar nuevamente. Tan merecidas, que casi ni sentí las vacaciones. Tan aburridas, que casi me vuelvo a los tres días. Tan Chacabuco, que el pueblo sigue siendo Chacabuco. Y aunque la salida del día del amigo y las fechas especiales acá sigan siendo una mierda; Lamothe cierre todo el invierno, los médicos te den mil vueltas, los idiotas sigan siendo idiotas, las personas buenas sigan siendo tan pocas, la gente siga opinando de lo que no vivió nunca, los que inventan rumores sigan existiendo y lo que peor aún, también aquellos que los creen y los divulgan, Chacabuco sigue siendo Chacabuco. Y la despensa de a la vuelta sigue salvando los almuerzos. Los ravioles del domingo los sigue haciendo mi abuela. Los amigos de verdad siguen siendo cinco. La cama de mis papás sigue siendo la más cómoda, las películas de madrugada siguen siendo las más largas. Mis abuelos siguen abrazando igual de fuerte. Mi gata sigue durmiendo conmigo y pelear con mis hermanos todavía me divierte. Los domingos siguen siendo suicidios colectivos y los lunes el fiasco de todos en uno, pero los viernes siguen siendo de alpak y aunque no me gusta festejar, festejé cada fin de semana. Las tartas de mi mamá siguen siendo las mejores y las picadas en familia no fallan. Y aunque no haya nada para hacer ningún día, fui feliz de poder volver a casa y que todo siga igual que siempre. Entendí todo lo que a un pueblo le falta y todo lo que a una ciudad le sobra pero no pensé en ningún momento cambiar eso porque así esta tan bien. Y también esta bien soltarse y más todavía irse sin intenciones de volver, porque si Chacabuco no seguiría siendo Chacabuco, volver a casa no nos haría tanta falta cada vez y no todo sería igual que siempre. Ni siquiera podría escribir tan livianamente como ahora sin importarme en lo más mínimo qué piense quién de por qué y cómo lo hago, o por qué nunca lo voy a dejar de hacer.

16/7/14

Abrazame

Cómo iba yo a volverme fuerte si no afrontaba cosas que implicaran que lo fuera.
Acá todos tienen razón y eso de alguna manera hace que todos la pierdan. Qué tan poco humilde podría ser alguien para creerse ganador de una triste guerra. No existen recursos considerables para justificar lo injustificable, pero es inevitable no pensar sólo en una persona cuando te preguntan si has conocido a esa por la que hubieras renunciado al resto. Si no se entiende no importa, porque yo tampoco sé a dónde va todo esto. Ojalá algún día entendiéramos que somos tan distintos como iguales y que cada realidad es tan defendible como respetable. A veces perdemos las horas pensando qué nos pasa, y la vida es mucho más simple cuando no pensamos tanto. Es que si uno se pierde no tiene más que volver a casa. Podemos atravesar las más terribles tormentas y saltar de un solo paso los más enormes océanos, pero debemos entender que los problemas se eligen y que las soluciones, solo las tenemos nosotros mismos. Total si para mí las chicas tristes siguen siendo las más lindas y los corazones rotos los más accesibles, está bien. Y si para vos vale más la cantidad que la calidad, también está bien, aunque no hayas entendido nada. Las cosas que nos empujan a volver atrás, esas son malas, porque nos hacen saber que se puede regresar, y ése es el peor de todos los problemas. Yo no sé si habrá lugares peores que ser amigo de alguien de quien siempre estuviste enamorado, tampoco cuántos pasos hay de lado a lado del mundo. No sé si algo de todo esto tiene que ver o simplemente no significa nada.
Lo único que quería decir es que lo necesito.

24/6/14

Leandra

Irrumpiste en mi mundo, mi espacio y mi tiempo.
Te acomodé en mi vida al primer intento.

No sé qué hiciste durante este trayecto.
Pero yo sólo pensé en nuestro re-encuentro.

Te soñé cada noche y en algún que otro sueño,
te escuché la voz y te conté cuentos.

Dibujé tu sonrisa en todos mis rincones,
imaginé hasta anécdotas de viajes en aviones.

Tenía preparada para vos una vida,
que me hubiera gustado demasiado que vivas.

No llegué a convencerte de que te quedes a tiempo.
No me preparaste para el último momento.

Cuatro semanas escuchándome sin hacerte escuchar,
y ni una sola vez, para poderte abrazar.

Uno coma treinta y un centímetros nada más,
y mi corazón eternamente contento...

Catorce días más esperando por sentirte,
¿por qué no me esperaste? ¿por qué te fuiste?

¿Cuántos segundos hay de la alegría inmensa a la mera tristeza?
¿Cuántos minutos para verte llegar y cuántas horas para llorarte marchar?

¿Cuántos días esperando irte a buscar y cuántas semanas que esperé demás?
¿Cuántos meses tardarás en volver y cuántas lunas cayeron desde que no estás?

¿Cuántas cosas que dejamos sin hacer y cuántas otras que nunca se harán?
¿Cuánto pudiste generar en tan poco tiempo?

Voy a escribirte porque quiero que vivas,
que me aprietes los dedos y te rías.

Porque tengo recuerdos de vidas pasadas,
en las que fuimos grandes y buenas hermanas.

Te conté mis secretos y me confiaste los tuyos,
te sentaste en mis piernas y te quedaste dormida.

Perdón por las cosas que no alcancé a darte.
Gracias por todas las que vos me dejaste.

Te voy a extrañar durante toda mi vida,
y a quererte un poco, más, cada día.

Somos lo que hacemos con lo que

No es que no quiera entenderlo, es que no cuaja que la misma persona que trajo luz a mi vida haya oscurecido mi alma. No hay forma de comprender que yo sea las sobras de un amor desahuciado. No es racional decir que todo va bien cuando siempre hay algo que no está funcionando. No es sano vivir de acuerdo al dolor.
Ya no me pregunto quién soy o qué carajo hago, porque es inhumano. Ya no quiero contar cosas de mi pasado, ya no quiero vivir intentando.
No es que esté encaprichada con algo, es que ese algo no se me desata. No sé como desatarlo y no entiende que quiero soltarlo. No da para más la mentira para zafar y  la sonrisa que daña. No soy yo, soy lo que hago con lo que hicieron de mi.
Ya me cansé de explicar donde nacieron mis heridas y que todas reclutan al mismo costado. Ya fue la de no somos nada pero tenemos algo.
No vale abrazar sin querer, ni querer sin abrazarnos. No insistan con lo de olvidarse porque es en vano y no jodan más con lo que no va para ningún lado. No se puede explicar tan fácilmente el por qué de cada lagrima. No tiene sentido rodearse de gente que te hace llorar cuando existe otra que irradia.
Ya me parece cualquiera acostumbrarse a acostumbrarnos. Ya va a llegar la calma.
No maltrates a los corazones que te quieren en serio y no quieras a los que te maltrataron. No se a quién le hablo condicionando no se qué cosa. No voy a perder más tiempo leyendo libros que me sé de memoria. No compro más sus historias.
Ya dejo que fluya. Ya tengo una lista de cosas para hacer que estoy empezando...
Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros

12/6/14

el dolor que no se expresa es el que más duele;
el que no encuentra palabras de refugio,
ni hombros de apoyo, ni personas de sostén
el que más avanza, el más cruel, el más hondo, el más injusto
el peor dolor es el que se ahoga sólo en tu alma y te ahoga a vos con él
es eso que te atraviesa el cuerpo entero y te hace temblar hasta los dedos de los pies
es lo que no debería ser pero es
el dolor que no se demuestra es el que más se sufre,
el que más se interna en la piel y el que menos se ve
el dolor es eso que me dejó él

Lo peor de morir de amor, es que no te mata

Yo nunca creí en las trenzas de Nietzsche que sostienen el dolor y trenzan la tristeza para que no se esparza por el cuerpo y sin embargo lo intenté varias veces. Claro que ni las trenzas, ni escribir, ni morirme y volver a vivir terminó con las tristezas. La verdad, es que nunca sobreviví a nada y aunque creí muchas veces que si, jamás volví a encontrarme y ahora estoy más perdida que antes. Si pudiera aunque sea analizarme una sola lágrima, llorar recobraría el sentido porque últimamente, ni siquiera sé por qué lloro. Ni tampoco cuántas vidas hace que pienso que las cosas cambiaron, y nunca cambian. Soy la misma persona vacía que resta años y días y fingió ser feliz varias veces para complacer a otros; el peor de todos mis engaños, la mejor de todas mis mentiras. Estoy subida a algo de lo que no sé como bajarme. Me olvidé como querer y ya no dejo que me quieran. Perdí las instrucciones cuando tuve que marcharme, del lugar al que hubiera, querido quedarme para siempre. Si alguien me hubiera advertido que el amor era una enfermedad tan incurable, jamás hubiese amado, o al menos no con tanta fuerza. Ahora sólo quiero quedarme acá hasta que de verdad me muera. Porque les juro que no hay nada más triste, que te hagan más triste de lo que ya eras.

Soplé en tu cara todo lo que sufrí

La manera en que reí a carcajadas y pedí por favor que no me hagas más cosquillas pero deseaba por dentro que nunca terminaras; y la manera en que tomaste mi alma y la exprimiste al punto de dejarla sin nada. Todo lo que me dejaste que te cure, y todo lo que te dejé que me curaras. El incendio del día que me dejaste ir sin motivo alguno para que me quedara y la tormenta de la noche que te vi volver al lugar del que nunca te habías podido ir. Cada trayecto que caminamos juntos y cada maldita vez que me soltaste la mano. Haber creado tanto universo para después derrumbarlo. Insistir en lo imposible, querer cuando no hace falta. Las segundas oportunidades no existen y las que dejamos pasar se pasan. Estoy de vuelta en la batalla en la que te afronto,
pero no te logro vencer...

Hoy alguien que me vio llorar me dijo que seguro nada era tan grave. Quería decirle cualquier cosa pero no me salían palabras y automáticamente: dejé de llorar. A veces es tan simple lo que necesitamos escuchar. No se cuánto hace que tengo en todo el cuerpo cosas llorando y no sabía cómo hacer para entenderlas y de repente aparece alguien y lo encuadra todo en seis sílabas. Cuando estás tan triste que ni siquiera tenes valor de tragarte las lágrimas lo único que esperas es que nadie te vea. Le tememos al ¿estás bien? porque nos hace ver que claramente no estamos bien. Pero todavía existe gente que sabe qué decir en el momento justo...



24/5/14

Lo último dilo en voz baja y sonará más fuerte

Uno no puede creer que entiende algo que es más grande que uno por el simple hecho de haberlo sentido. Yo sentí lo mejor que cualquier ser puede sentir, y me creí entonces la mejor por hacerlo. Abracé uno por uno los pedazos mil en que rompió mi corazón y besé parte por parte la destrucción total del suyo. No me estoy entendiendo, y cuando ni uno mismo se entiende, muy difícil es que lo entienda el resto. Lo que digo, es que no se puede hablar de algo si aún no es comprendido, porque todo eso que callamos, no suena igual cuando lo decimos. Uno siempre que hace lo que siente se cree en lo correcto, lo cual está mal. Hacer lo que sentís, es hacer lo que mejor te sale, pero no exactamente lo que deberías haber hecho. Si algo te duele tanto como para hacerte creer que podría matarte, estás muerto.

Hay dos tipos de personas

Me pregunto si detrás de tus delirios todavía escondes algún miedo de esos que te oí balbucear antes de dormirte. Hablas de tiempo y perdones como si aún quedase algo que curar en todo esto. Porque para haberte visto volver tuve que dejarte ir y nunca volví a vivir igual después de hacerlo. Ojalá comprendieses que te fuiste mucho antes que yo y que todavía no entiendo a qué volviste. Continúas siendo esa calma que cuando toco enfurece y no puedo hacer más nada de todo lo que ya hice para que vuelva a calmarse. Todavía no pude descubrir a qué clase de personas pertenezco, en realidad, no sé a cuál me daría menos lástima pertenecer. Creo que ni vos sabes la respuesta pero, ¿Qué es peor: alguien que deja vivir el dolor porque no lo comprende o alguien que comprende el dolor pero no deja vivir? La peor de mis condenas fue entregarme a alguien, que no sabe ni dónde situarse ni dónde situarme a mi...

22/5/14

Hay días en los que la recuerdo y me pregunto:

¿Qué estará haciendo?
Hay noches, en cambio, en las que la extraño y me pregunto:
¿Qué me estoy haciendo?

Me quedé tirado y solo.
Contemplando como sus espaldas se reían de verme ahogado en el mismo vaso de agua que le pedí esa noche para poder tragar sus reproches. Juro que me vi en sus ojos y no supe cómo resistirme a no sacárselos. Hay amores que matan. Me cansé de esperar el por venir que nunca viene y de pensar en si es que nunca ha llegado o es que jamás se irá de aquí. La tengo adentro mío. No sé qué espero ni a dónde más ir, qué es lo que busco ni dónde más encontrarla. Ya sentencié mis ilusiones de volver a tocarla, estoy tan perdidamente loco que la peor parte es la primera: perdidamente. Estoy perdido. Me quedé en vez de correr a buscarla, la lloré en vez de re-inventarla. La perdí en vez de cuidarla. Entendí que tal vez, nunca se fue y fui yo mismo quién se quiso ir. Tal vez me equivoque pero no fueron sus ojos, no fue su boca; fue algo en sus labios que sopló en mi rostro un dolor inexplicable, llegué a tocarlo pero perdí los dedos en las mismas heridas que una vez le hice. Le escribo porque comprendí en sus lunares, que donde existieron heridas, no cabe el olvido.
La amo más que siempre.

20/5/14

El amor es lo único que mantengo firme

Cambié de todo, de rutina, de aire, de transporte y de recorrido. Respiro distinto...salgo a caminar para sentir que ya no duelen tanto algunas cosas. No sé si me escapo, pero me alejo. Lo justo como para seguir recordando el camino de regreso. No me fui, me quedo. Hace muchas más vidas de las que sé que tengo que voy y vengo pero acá sigo. Lloro de noche y de día me río...porque lo demás, lo demás llega solo, me dijo. Creo que él fue quien se fue mucho antes de que yo hubiera podido decirle las palabras que hubieran arreglado las cosas que estaban rotas. Las cosas que quizá por forzar, perdimos. Lucha constante entre si no sé soltar o no quiero. Es triste, pero es todavía más triste creer en algo que no existe para conformarse. Nada más triste que conformarse.
Algunas personas, necesitan atarse a alguna otra cosa para seguir viviendo; yo no lo hago y sin embargo también vivo. Creo que el vacío visto desde arriba es lo más lindo, después de ver en sus ojos. Hay realidades, como la que enfrento todos los días de mi vida sin abrazarlo, que duelen, cicatrizan un día sin previo aviso pero jamás sanan.
Y hay mentiras, que se creen en lo cierto por mucho más tiempo del que es necesario y no tienen sentido. Vivo a favor del amor que, hasta ahora, es lo único que mantengo firme. Ya no extraño nada suyo, solamente todo lo mío cuando estaba a su lado. Me curo con el mismo amor que me sostiene, el que está desde que tengo uso de razón y es recíproco. Porque cambié de todo, pero mi familia, mis amigos y mi gata, siguen viviendo en el mismo sitio. Y me salvan de mi misma algunas veces...

18/5/14

Del amor y otros demonios

Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón seria morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a peguntar:
+Y ahora?
-Ahora nada- dijo él. -Me basta con saber que lo sepas.-

Gabriel Garcia Marquez

16/5/14

La más linda del mundo

28/4/14

Hoy me pongo en puntas de pie, para besar (te)

Ojalá todas las mañanas me despertaran tus manos acariciándome la frente y corriéndome el pelo de la cara. Ojalá tus ojos no fueran solamente una mirada que me convence y me lleva de prepo. Ojalá tus brazos se convirtieran en los dueños de mi espalda. Y ojalá nunca hagas nada que me enamore de vos. Ojalá comprendieras en todos mis suspiros, que tengo mucho acá adentro que pienso y no te digo. Que existe una parte que se muere de ganas, de llevarte conmigo a cualquier lado que vaya. Ojalá comprendieses, que no soy todo lo que ves, que escondo más que los pies y que quiero invitarte a mi vida algunas veces. Ojalá en una noche pase algo más grande, y te deje quererme, y me deje quererte. Y ojalá algún día de estos, me quieras y me quieras y me quieras; y en la tercera por fin, sea yo la vencida. Ojalá te quedes lo que resta conmigo. Y tus besos se internen a vivir en mi ombligo. Ojalá todas mis noches durmiera en tu cama y abrazara una por una todas las canciones que me cantaste al oído. Ojalá coincidamos en algún otro mundo, pero un rato algún día en éste llegaras, y te enredaras conmigo; y no te fueras nunca, sin antes haberme querido. Ojalá no tuvieras esa forma perfecta, de hacerme dudarlo. De querer intentarlo, de encontrarme en momentos: pensando y pensando(te). Ojalá todo esto así porque hoy,
me levanto
y
me pongo en puntas de pie...

20/4/14

Tal vez mañana sea demasiado tarde

Cuántas cosas malas acumulará uno de vidas anteriores, para merecerse tantas cosas malas en ésta. Estoy dando vueltas en la puerta de tu casa y todavía no sé si volver a entrar o irme para siempre. Seguro te estás despertando para enfrentarte a otro día más, sin mí. Estoy esperando a que se me haga lo suficientemente tarde como para tener que largarme y no volver. Los pensamientos que siempre sostuve ya no funcionan, y los pocos motivos que me quedaban para creerte desaparecieron ante anoche cuando te sentí más lejos que nunca y no pude correr a buscarte. Cuántas cosas tristes causará uno en vidas anteriores, para que le causen tantas cosas tristes en ésta. Me estoy haciendo la idea de romper esa puerta y destruirla. Y vos seguro estés a punto de volver a decirme que lo intentemos de vuelta. Porque a vos nada te aflige, nada te pesa. Estoy poniendo excusas para poder irme más rápido. Los pedidos y las suplicas ya no sirven, entendí tu verdad esperanzada pero empezaste a distorsionarla con reproches. Y seguiste por tomar la decisión de dormirte en los brazos de otra gente. Entendiste que el mundo, es un poquito menos cruel algunas veces. Cuántas lágrimas hará caer uno en vidas anteriores, para derramar tantas en ésta. Estoy a punto de demoler lo que nos queda, pero no estoy preparada para irme. Ojalá hubieras sabido elegirme desde el primer día y ojalá hoy yo te lo permitiera. Estoy siendo más pesimista que nunca. Sigo dando vueltas pero ahora alrededor de mi tumba; y estoy preguntándome por qué no busqué una solución mejor que ésta. Estaba esperando tan sólo, que se te hiciera un poco más tarde. Tal vez hubiese podido cambiar tu punto de vista, tal vez hubieses podido pensar un poco en mí y de una vez por todas quererme. Esta vez de verdad quería volver y poner las cosas en su sitio. Ahora nada tiene algún sentido y ya se como te sientes. Cuántas vidas habría tenido que morir, para no tener que morirme tan rápido en ésta. Estás solo, más solo que cuando estabas sin mí. Incluso más solo que cuando finges algo que no sientes; estás completamente solo. Yo solamente tramaba que confiaras y trataras aunque sea una sola vez en esta vida: amarme entera. El karma no tiene menú, te da lo que mereces. Pero tal vez mañana sea demasiado tarde...

16/4/14

Memoricé los vértices de sus huesos con besos, me dejé ahorcar con sus brazos, lo amé en la oscuridad y lo dejé de querer al otro día. Ya no sé cuál era exactamente el color que salpicaba la pared de nuestra habitación, ya no sé qué pasó con el cronómetro de mi vida a su lado y ya no sé cuánto es el tiempo de su vida que me pertenece. Besé su alma mil veces y me quedé dormida en su frente otras tantas; juré olvidarlo una noche triste, pero volví a amarlo a la mañana siguiente. Perdí la cabeza en sus manos, dejé mi sensatez en sus dedos, aprendí de memoria su sonrisa y sus mil maneras de marcar el paso. Le tomé el peso a todas las letras de su nombre y comprendí el significado del mío después de conocerlo. Ya no sé cuántas mentiras difamadas quedan entre él y mi costado de la cama. Cuánto espacio ocuparon los abrazos trucados y cuántas veces intenté cambiar el aire del pasado que respiro a huecos y ya no me lleva a ningún lado. Lo ví revolverse para evitar ser el mismo sin lograrlo, empapelé el muro del refugio de todos mis recuerdos estropeados y empaticé sus emociones para volver a escribir algo. Publiqué uno por uno los sentimientos mentirosos, los mensajes nunca enviados, los llamados que ya no hago. Ya no sé de qué se trata la compañía sin sentidos que engaña y conforma, ya no sé qué es lo que me hace tan mal al estómago y al alma cuando me miente; ya no sé tampoco por qué de tanto tengo tan poco y de tan poco tanto. 56 besos le mide la espalda si van uno pegadito al otro, 28 si freno en la mitad y casi ninguno...si no es su espalda la que estoy besando. Negocié con todas sus cicatrices y tengo una deuda con sus ojos. Intuyo que he sido más de una persona y que tuve que morirme antes de volverlo a escuchar diciéndome te quiero. Conozco su punto más débil y soy cómplice del sitio al que siempre volvemos. Pero ya no sé por qué las cosas cambian tanto y las personas no. Ya no sé por qué hay cosas que se mantienen tan distantes a todo o por qué simplemente una mañana te levantás y te das cuenta:
que no todo sigue igual que siempre

20/3/14

Algo habremos hecho mal para estar juntos

Yo ya te había amado en todas mis vidas, y sin embargo en ésta lo hacía del mismo modo. No quería rendirme ésta vez. No quería volverte a tener, y sin embargo no podía soportar que no seas mío. Qué habríamos hecho tan mal, para estar juntos...
Qué me habría sobrado o qué faltado en mi vida anterior, para volverte a encontrar en ésta. Qué tormenta te trajo a mis días, que mala pasada me jugó la vida, qué maldita noche me enamoré de vos, de vuelta. Yo te había esperado desde siempre, y sin embargo no llegaste cuando te estaba esperando. No quería volverte a buscar, no quería que me buscaras. No quería volver a empezar, no quería darte las navajas y entregarte mis muñecas, no te quería; no te quería amar en esta vida, tanto...
Qué habríamos hecho tan mal, para estar juntos otra vez. Qué nos habría quedado pendiente, qué suerte te trajo a mis manos, qué desgracia te quitó tan rápido, qué pasó que no me estás abrazando. Yo ya me había ido de vos y sin embargo, hice de toda para poder regresar. No quería dejarte ir, no quería dejarte; no quería estar sin vos; no quería perder ésta vez, no quería ganar nada más, que tu sonrisa...
Qué habríamos hecho tan mal, para caer en tus brazos y que me arrojaras tan lejos.
Yo ya había aprendido a vivir sin vos y me dejé morir, de nuevo. Qué fue lo que desató el reencuentro y qué lo que terminó con lo nuestro. Yo ya te había amado en todas mis vidas y sin embargo, no hubiera soportado una vida más, sin hacerlo...

8/3/14

No te enamores

No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe. No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca...
No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además, sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa.

Martha Rivera Garrido

28/2/14

Bailar es el lenguaje del alma

La danza verdadera es la transparente, la sincera, la que nada esconde, la que todo muestra. La que enorgullece por el éxito y también por cada fracaso y derrota. La que siempre vuelve a intentarlo y en cada ensayo, se perfecciona. El verdadero baile no es aquel de mejor técnica sino aquel que mejor pasión tiene. Cuando el bailarín y la música se fusionan, cuando el baile es una historia y cada movimiento una palabra. Cuando no se bailó solo con los pies, sino con todo el cuerpo e incluso con el alma. La danza verdadera, no es aquella que quiere ganar algo, sino, la que gana por el simple hecho de ser lo que es. El verdadero bailarín, no compite con nadie más que con sí mismo. Y cada vez que baila: se entrega, ama, es feliz y vive. #danza #baile #pasión
#felizdíadelbailarín #28defebrero

No hay que dudar de la eternidad del amor

Eso que nace cuando aprendes a ser torpe para no soltarte. Lo que está, siempre está cuando dos se miran y el resto sobra. Lo que te enciende, te despierta, te duerme, te apaga y te vuelve a prender. Eso que pasó cuando descubriste las emociones que desconocías que existían pero ahí están, inundándote los pasos. El lugar que te tranquiliza y el motor que te arranca. Lo que te sube y baja al mismo tiempo; y lo que pasa cuando volves a casa y ya estás en casa. El beso en la frente. El apretón de manos cuando por fin los dedos encajan. Las caricias apuradas que se apresuran y se chocan la pared; las que no saben con quién irse y las que no saben con quién quedarse. Las que enlazan muros indestructibles y curan, despacio, pero curan.
El abrazo, porque todo lo anterior tiene que ver con el abrazo, el abrazo que estruja y cede y vuelve a estrujar. Las palabras que mitigan todo lo demás y hacen que lo único que valga sea que uno más uno, un día, ya no de dos. No hay que dudar de la eternidad del amor. Porque el amor existe en quien lo recibe y en quien lo ofrece, y en todas las cosas que a uno le pesen. Ahí, donde los huesos de tu cuerpo coinciden con sus besos..
También en todas las partes que aprendes a verlo, y en los lugares que ahonda mesura, pero ya no estás vos, ni yo, ni nadie, ni nada. Lo efímero en realidad son las relaciones, que no llegan a ninguna parte, que siempre terminan, que nada es para siempre. Pero no hay que dudar de la eternidad del amor; existen cosas que no se terminan nunca..

24/2/14

Hasta tu sombra te deja a solas cuando no hay luz

Hasta el más bueno se confunde con la multitud.
Hasta el sincero un día te miente en la cara
y es el mismo que te lloro cuando te necesitaba
y se reía de vos cuando llorabas.
Hasta la caricia más franca se puede volver cachetada
y esa persona que aparenta mucho exteriormente,
está desalmada y adentro no tiene nada.
Las personas no cambian
y el que tira solo para donde le conviene,
es el mismo que se excusa con que la envidia es solo una palabra y el no la siente.
El mismo que necesita despreciar al otro para saber apreciarse a si mismo,
es quien más necesita del resto
porque ni el puede solo con sus desgracias.
Está para pegarle una patada, al que antes no te quería y ahora te ama
Y quien con las manos sucias señaló
y se lavó con mugre ajena para que no lo señalaran,
es el mismo que te defendió en la cara y te criticó a las espaldas.
No confíes del todo nunca en nadie
porque quién dijo mucho y no hizo nada,
es la persona que ayer sonrió a tu enemigo y empujó a los suyos para estar más alta.
Quiso cagar más alto que el culo y cayo desparramada
Hay que tenerle lastima,
a los que no aceptan la felicidad ajena,
porque no les importa más nada después de sus pertenencias
tienen la cabeza cerrada y la boca abierta.
Hay que cuidarse mucho,
del que juró con las piernas cruzadas,
te regaló cosas regaladas y te vendió vidas robadas.
Porque hasta el más inocente va a donde el montón
y no sabe gritar cuando todos se callan.
Y el mismo que ayer te mostró gratitud,
mañana se ahoga en tu gracia.
No existe nadie que confíe absolutamente en vos
El tiempo muestra quien si,
quien siempre,
quien no,
quien nunca
(y quien cuando le convenga).
Hasta tu sombra te abandona cuando la luz se apaga
Y los amigos de verdad,
se cuentan con los dedos de
una
sola
mano