Será consciente de que cada vez que me hizo reír me volvió un poco menos triste?
Sabrá que llevo mil minutos observándolo mientras me explica cosas que no entiendo pero que están bien si salen de su boca y las pronuncia su voz?
Tendrá una remota idea de con qué fuerzas su primer abrazo
tomó una por una mis partes y las unió?
Se habrá dado cuenta que memoricé sus coordenadas,
y guardé bajo mi almohada la primer noche de los dos?
Que sé como agacha la mirada cuando volteo para verlo, como se ríe cuando es forzado y como se ríe cuando es en serio. Que daría mi vida por verlo sonreír por mi culpa.
Que le conté los lunares de la espalda mientras se dormía, y que le dije -te quiero- mucho antes de quererlo por miedo a no sabérselo decir algún día. Que sumé los minutos que tarda el ascensor en llegar a su corazón para abrazarlo, y que canté la misma canción diez días seguidos después de besarlo.
Será consciente de que lo encontré y no lo estaba buscando?Sabrá que me aprendí de memoria su número antes de llamarlo?
Tendrá idea de lo fácil que se vuelve todo en sus brazos?
Se habrá dado cuenta de que soy yo misma cuando estoy a su lado?
Que le pedí sin pedirle que se quedara y que no dejo de pensar en como todo pierde el sentido cada vez que me da la mano.
Que de repente se volvió el motivo para olvidarme de todo lo que me sigue y para enfocarme en todo lo que persigo.
Que he caído desde un precipicio y creído que iba a morirme, pero que apareció justo antes de que lo haga y que de su forma de acariciarme el cuerpo y de reír juntos,
no se vuelve.
