28/11/13

Cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre

Me gustan los abrazos que no se terminan nunca. Las miradas que nos ahogan de palabras sin decir nada. Los lugares en los que amé la vida y a los que siempre vuelvo. Me gustan las manos de mi abuela que me dan cautela. Las caricias de mi mamá en la frente cuando estoy enferma. Me gustan los días en los que el sol pega despacito y fuerte al mismo tiempo; las tardes que hoy se nublan con nuestros besos. Los colores que se forman en el cielo cuando amanece y se asoman en mi ventana pintándome la pared y los placares; el susurro que siento de buenos días cada lunes por la mañana. Me gustan las cosas que suben y no bajan, las que te elevan y no amargan. Me gusta la sinceridad de mi papá para decirme las cosas, la forma incesante con que me repite lo que debo y no debo; me gusta cuando hago algo que está bien y automáticamente me acuerdo de él. Me gusta sonreír a pesar de los dolores que vengo sobrecargando, poder acostarme tranquila y apoyar la cabeza en la almohada cada domingo y que nada me pese. Me gusta la sencillez con que escribo en estos tiempos tan movidos, el sin fin de cosas buenas que me rodean después de todo. Las noches que me tomo un café y me desvelo. Me gusta la gente que cuando miro por segunda vez pienso -quizá ya te conozco de alguna otra vida-. La tierra cuando la piso descalza y los ruidos típicos de mi casa que rememoro todas las noches antes de dormirme mirando el techo. La brisa en el rostro que siento cada vez que abro la puerta, el sonido a cascabel de mi gata y acariciarla mientras ronronea. Me gusta tumbarme en el sofá y reírme de mis problemas un rato. Me gusta hablar conmigo misma todo el tiempo. Estar siempre más allá de todo; andar en bici por la acera de mi vida, leer un libro y soñar despierta.
Me gusta sentirme a su lado, vivir y abrazarlo...

Sobreviviéndote

No encuentro todavía -algo- pero puede mejorar...
No busco tampoco nada, pero ya aprendí demás.
No quiero tu nombre acá, entre mis huesos, ni tu risa falsa, ni tus besos.
Mientras busco a quién querer te acompañan mis embrujos y seguro también, el gualicho de amor que hay entre el pulover que se esconde en mis cajones y el perfume que dejé impregnado en tu pared. La distancia que existe entre callar por comodidad y callar por miedo u orgullo. Y disfrutar de la sonrisa después de tanto llorar para abrazarse a un sueño e intentarlo una vez más. No encuentro exactamente lo que busco, o no busco nada que se pueda encontrar.
Mis horas las domina el sol, el mismo que nunca más viste brillar desde que no estoy...
Porque te lo apagué yo. Al dolor me lo mató la risa, la que me robaron los ojos que hoy elijo como punto de partida. No sé si acá escribo, o hago planes y veo quién soy. No encuentro mi lugar, ni juego contigo, no te dejo solo, ni pierdo el control. Estoy en todos lados. No digo que me falte aprender mucho más, pero digo que estoy empezando a enseñar. Y no fue buena tu intención para conmigo, porque te sigo buscando pero ya no estás tan vivo. Mantuviste mi venganza encerrada y le tengo pánico a las cosas que me encierran. Se escapó y ahora: dejo que me quieran libre, despacito, bien y mucho. Las caídas y los golpes están permitidos, alguna que otra vez. Levantarse es obligación, todas las veces que sea necesario. Creí haber borrado las cosas malas,
pero no consigo olvidar...


26/11/13

25 de Noviembre: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

En República Dominicana se registró el asesinato de las tres hermanas Mirabal (activistas que se opusieron a la dictadura en su país) el 25 de noviembre de 1960 por ordenes del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo (militar, politico y asesino); por tal motivo y con el apoyo de 80 países la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 aprobó anualmente este día como el internacional contra la violencia de género desde el 17 de diciembre de 1999.
El 25 de noviembre de 1981 se celebra en Bogotá, Colombia, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, recordando el asesinato de las hermanas y proclamando el fin de la violencia contra las mujeres considerando este día como Internacional de la No Violencia.
En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia en la que se define como "violencia a la mujer":
todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vía publica o privada.

18/11/13

Estaba rodeada de las cosas que deseaba, pero no exactamente de las que en realidad quería. Vivía de aplausos que me meritaban, pero me hundían de nuevo en la misma utopía. No podía ver solo con los ojos, estaba enamorada de todos mis antojos. Me olvidé que la vida es solo un momento. Vendí mi alma y entregué mi cuerpo, me robaron la vida, los huesos, los sueños. Confié en mis impulsos, gané; perdiendo. Arriesgué y morí desalmada, me tiré tres veces al mismo vacío y huí cada vez del mismo destino. Aprendí a apreciar los pequeños detalles, abracé mis metas y grité lo que siento: "cambié de lugar, crucé la vereda y te miro de acá. Que pena quien pierde lo mejor que tiene por no saber cuidar. Que pena quien oculta la verdad con mentiras, quien no sabe vivir, quien pretende olvidar. Fracasé mil veces por saber intentar, y me siento mejor si me pongo a bailar. Vivo de risas, abrazos y cuentos. Amo, escribo y salgo corriendo. Me olvidé, la noche de un día, que te deje de soñar."

12/11/13

Una palabra al dorso de cada página: resucitar...

Mi vida cambio demasiado y yo no se lo había exigido nunca. Llegué a lugares que no hubiese viajado y me quedé atascada en sitios a los que hoy detesto. Ya no lloro, ni siquiera lo hago cuando pienso en todo lo que todavía tengo por llorar. Ya no repito los mismos errores, hay cosas que sé que no van y no las hago, no se puede volver a intentar lo ya intentado. Ya nada me causa el mismo efecto, ni siquiera él. Ya no duele su olor en mi cuarto, ni el sonido de sus latidos en mi cuerpo. Estoy atravesando esa etapa lenta y sacrificada que nos lleva del olvido al no me acuerdo.
Fue un placer haberme equivocado a su lado, porque es lo que me obliga a no volver. También ser todos sus errores y todavía estar entre ellos, porque no queremos a nuestros errores, los amamos. Pero a veces, también tenemos que dejar escapar a esos espacios que nos hacen sentir bien, porque nada dura lo que debería, y todo de lo que abusas, te lastima. Ahora tengo colección de besos míos y sonrisas infinitas para enviarle cuando quiera. ¿Qué tan difícil de entender es que lo necesitaba?
Ojalá escribiera de mi con mayor frecuencia, y no tanto de mi pasado.
Ojalá olvidara tan rápido como escribo.

Más verbos en pasado

Te odiaba por no haber podido vencerme; pero te quería por seguir en la lucha.
Te quería con ese tipo de amor que nada pretende, que solo existe y se extiende.
Con ese tipo de amor que tu vida no conoció nunca,
ni siquiera en el tiempo que estuve a tu lado,
porque nunca comprendiste cuanto te quería,
porque si no nunca te hubieras marchado.
Te odiaba por no haber podido olvidarme;
pero te quería por seguir recordándome,
por tenerme presente y por hacérmelo saber.
Te quería hasta tal punto, que deje de lado mi propia alegría,
para hundirte a vos en ella y que de repente un día,
fueras más alegre.
Yo solamente quería, llenar tu vida triste de felicidad rotunda,
pero vos sólo supiste, llenar de tristezas grises mi vida sana y noble.
Quizá el tiempo traiga entre sus espaldas algo escondido que ya no nos hiera,
y llegue algún día en que ni yo volviera a escribirte ni tu me leyeras.
Tal vez, para nosotros haya algo más en el fin de la historia,
una guerra ganada al final del camino, si es que todavía un camino nos queda.
Quién sabe...

Julio Cortázar, Fragmento Capítulo 93 Rayuela

"...porque en lo más profundo de la posesión no estas en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas que me atormenta que me ames (como te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses) me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente, no se sostiene de un solo lado..."