Te odiaba por no haber podido vencerme; pero te quería por seguir en la lucha.
Te quería con ese tipo de amor que nada pretende, que solo existe y se extiende.
Con ese tipo de amor que tu vida no conoció nunca,
ni siquiera en el tiempo que estuve a tu lado,
porque nunca comprendiste cuanto te quería,
porque si no nunca te hubieras marchado.
Te odiaba por no haber podido olvidarme;
pero te quería por seguir recordándome,
por tenerme presente y por hacérmelo saber.
Te quería hasta tal punto, que deje de lado mi propia alegría,
para hundirte a vos en ella y que de repente un día,
fueras más alegre.
Yo solamente quería, llenar tu vida triste de felicidad rotunda,
pero vos sólo supiste, llenar de tristezas grises mi vida sana y noble.
Quizá el tiempo traiga entre sus espaldas algo escondido que ya no nos hiera,
y llegue algún día en que ni yo volviera a escribirte ni tu me leyeras.
Tal vez, para nosotros haya algo más en el fin de la historia,
una guerra ganada al final del camino, si es que todavía un camino nos queda.
Quién sabe...
ni siquiera en el tiempo que estuve a tu lado,
porque nunca comprendiste cuanto te quería,
porque si no nunca te hubieras marchado.
Te odiaba por no haber podido olvidarme;
pero te quería por seguir recordándome,
por tenerme presente y por hacérmelo saber.
Te quería hasta tal punto, que deje de lado mi propia alegría,
para hundirte a vos en ella y que de repente un día,
fueras más alegre.
Yo solamente quería, llenar tu vida triste de felicidad rotunda,
pero vos sólo supiste, llenar de tristezas grises mi vida sana y noble.
Quizá el tiempo traiga entre sus espaldas algo escondido que ya no nos hiera,
y llegue algún día en que ni yo volviera a escribirte ni tu me leyeras.
Tal vez, para nosotros haya algo más en el fin de la historia,
una guerra ganada al final del camino, si es que todavía un camino nos queda.
Quién sabe...
