Tal vez fuiste vos el que perdió más, el que dejó de verme, el que no volvió a saber de mi porque no quiso pero en fin, no volvió a saber. Tal vez ahí donde están todos los besos que tenía para darte te escondes vos sin avisarme y te quedas, y te quedas para siempre y me ves: me ves desarmarme por verte pasar y llorar...
Llorar hasta dormirme, hasta que un día esto se haya terminado y vuelva a empezar.
Y que en el comienzo vos no seas vos para que se acaben por fin las guerras internas que habitan mis silencios; todas, todas, todas por tu nombre,
por tus manos y por tus huesos...
Y que en el comienzo vos no seas vos para que se acaben por fin las guerras internas que habitan mis silencios; todas, todas, todas por tu nombre,
por tus manos y por tus huesos...
Porque un día nuestras vidas se crucen y salgamos ilesos. De eso: de vivir entre tus dedos y de morirme en tus besos. Porque ojalá en algún sitio todo nuestro ideal sea posible y por el contraste de los imposibles que sembraste en mis sueños. Porque ojalá también un día de estos me levante con un motivo y me duerma sin querernos...
Es que al final ni siquiera sé si las personas no cambian nunca. Pero entendí que es muy difícil cambiar si en el intento, seguimos en el mismo lugar y rodeados de la misma gente. Hay que cambiar el aire para alivio interno. Irse, irse lejos y ordenarse...
Porque el peor de todos los desequilibrios es el que tenemos dentro.
Y quien no entienda mis extremos,
no entenderá tampoco por qué me duele más donde somos que donde nunca seremos...
Porque el peor de todos los desequilibrios es el que tenemos dentro.
Y quien no entienda mis extremos,
no entenderá tampoco por qué me duele más donde somos que donde nunca seremos...
Quiero dejar de idealizarte, dejar de pensar en vos como algo bueno.
Quiero irme de donde estoy para no poder echar culpa a nada ni a a nadie de por qué escribo esto. Quiero suprimir todos los pensamientos que me hacen caminar en línea y no me dejan pegar el salto. Entender que a veces, el vacío es mejor que el paraíso en ruinas. Que tal vez el dolor no se termina nunca, pero después de un tiempo,
Quiero irme de donde estoy para no poder echar culpa a nada ni a a nadie de por qué escribo esto. Quiero suprimir todos los pensamientos que me hacen caminar en línea y no me dejan pegar el salto. Entender que a veces, el vacío es mejor que el paraíso en ruinas. Que tal vez el dolor no se termina nunca, pero después de un tiempo,
aprendes a soportarlo...



