24/5/13

Chill Out

Hoy tengo ganas de sacudirme. Sacudir las manos y los pies y soltar las cosas que me atan y las cosas que tengo atadas. Sacudir el cuerpo y dejar ir todas esas cosas que tengo entrelazadas y no me hacen bien. Sacudir la mente y el alma. Lo que me consume la vida y lo que no me deja ver. Sacudir los dolores y las malas rachas. Sacudirme entera. Descolgarme de todo lo que me envenena; de los rencores, los perdones a medias, las venganzas. Filtrarme, dejar de hundirme siempre sin rumbo formando un constante movimiento enfermo que va y viene por el mismo lugar y no tiene ni un principio ni un final. Sacudirme de acá y de allá, y librarme del íntegro mal que no deja de rodearme.
Necesito sacudirme, perderme para volver a encontrarme...

Sin ti:

 las emociones de hoy sólo serían las envolturas muertas de las del ayer


16/5/13

No hables sin saber. No juzgues sin conocer

¿Cómo puede alguien que ha estado toda su vida solo, hablarte del amor? ¿Cómo puede alguien que nunca fue decepcionado, hablarte del dolor? Hoy escribo desde la bronca y la impotencia que me causan, todas las mentes cerradas que se atreven a tener la boca abierta y tan llena de nada. Sé muy bien que absolutamente se me hace más fácil contar las cosas desde el punto de vista propio, porque sin dudas, es el que mejor conozco. Y aclaro y confieso, sin rencor y sin despecho, que todo lo que escribo me involucra. Siempre nace en mis raíces y tiene que ver con mis vivencias transcurridas en mis álgidos y venenosos años de fracasos suicidas. Creo que ni una persona en el mundo más que yo, puede entender de que manera escribo cada vez que lo hago. Entiendo por experiencia todo aquello que le pase a uno mismo, y lo considero intransmisible. El sentido a todo se lo da cada uno. La interpretación que cada persona que me lea pueda hacer sobre lo que escribo, ya no tiene nada más que ver conmigo. Saber que podemos identificarnos con lo que otro escribe, desde su lugar y en base a sus experiencias, me deja en claro que somos todos tan iguales como al momento de decir que no lo somos. Cada palabra que escribo la tomo como verdadera, porque por más que pueda encontrarla en muchos otros lugares, acá la siento mía, propia, autentica. Que exista gente, cercana y no tanto, que pueda identificarse con cosas mías, me inspira a seguir y seguir escribiendo. Tengo los dedos intoxicados de intentos que a veces, no me dejan escribir todo lo que en realidad quisiera. Hoy lo hago, desde la indiferencia que hay desde el amor al odio, para decir, sin resentimiento y sin cólera, que todo lo que quiera decir lo digo, porque no estoy acostumbrada a asfixiarme ni cerrar la boca. Estaría tan bueno, como lo está saber que somos muchos los que pensamos igual y muchos más los que pensamos distinto, que nadie se atreviese a juzgar a nadie.
"La gente, no debería poder opinar sobre lo que no le tocó vivir."

14/5/13

No doy explicaciones.
Mis amigos no necesitan que lo haga y mis enemigos no me creerían si lo hiciera.
Pero escribo, escribo para no morirme...
Estuve enamorada al punto de tocar el cielo con las manos, y fui decepcionada al punto de padecer el mismo infierno. Sé que más que cualquier persona especializada, yo misma puedo comprender qué peso tienen y qué significan cada una de las cosas que me pasaron. No discuto en lo más mínimo que cuando algo hace daño, hay que ponerle fin. Pero aunque todavía existan personas que no lo saben: el amor, la suma de uno y uno cuando da uno, la receta justa para hacerme sonreír, la complicidad que es tanta, un poquito más que hacerte bien, ese querer que todo lo puede perdonar, necesitarte y muchas otras cosas más. No tienen nada, pero nada que ver, con los puntos suspensivos que dejaste o con el punto final que dejé. La esencia de todo lo que nos sucede nunca cambia, perdura. Y dicen que -nada es para siempre- pero sabemos que el alma es eterna. Llegar hasta el fondo de las cosas es ponerle fin y terminar la historia que empezamos, pero es también vivir para contarla...
Los finales, son comienzos.
Y me gusta creer que uno nunca quiere igual, que va encontrando cada vez a quién y cómo amar más y mejor, aunque el miedo se nos vaya en ello. Sería un desperdicio enamorarse tan monstruosamente de alguien, una sola vez...
Sabemos que todo termina, pero sabemos también: que todo vuelve

8/5/13

-¿Cómo podrías recordar mis caricias, si cada noche cambias de piel?
Todavía contemplo cada parte de tu cuerpo,
todavía me acuerdo el número de lunares de tu espalda.
Todavía te siento, todavía te escucho respirar en mis silencios.
Todavía te lloro, todavía te sufro.
Todavía te encuentro, aunque no te busco.
Y sigo siendo una adicta al amor; a las palabras rebuscadas,
a los detalles, los caramelos, los celos y el drama.
Sigo desapareciendo cuando me enfrento al dolor,
sigo detestando reconocer el error.
Sigo perdida, pero a punto de encontrarme.
Sigo obstinada, pero al punto de la imprudencia.
Sigo de pie, sigo cansada.
Sigo pensando que no existe algo más grande,
que darse la mano con la persona que amas.
Todavía me acuerdo la forma de la comisura de tus labios cuando besan,
todavía me acuerdo de esa risa robada,
todavía me acuerdo del acorde que un día perdí en tu ventana.
Todavía me cuesta darme cuenta,
que la felicidad alcanzada sin ti en este poco pero doloroso tiempo,
supera por encima de las expectativas a la felicidad alcanzada contigo.
Sigo siendo odiosa de la mentira,
sigo practicando amor a primera risa,
sigo pensando que no todo lo que empieza acaba.
Y que todo cae por su peso, que la verdad, la justicia y el respeto,
se imponen primero que nada.
Sigo pensando en la revolución de nuestras ideas unidas,
y el cambio del mundo por completo.
A veces se me olvida que ya no debo quererte...

“Que esto dure más de lo que debería”

Puedo ser muy diferente a lo que ya fui.
Puedo escribirte el destino con palabras amargas; descifrarte los gustos, los deseos, las mañas... Puedo mentir, decir que ni te conocí ni me conociste. Puedo cerrarte los ojos jurarte, que sólo fuiste un abismo. Puedo inventar mil historias, contarte de qué está hecha mi memoria, abrazarte a gritos, quererte en vos baja, dibujarte sonrisas en el alma. Puedo sentir que estás más cerca de lo que deberías y más lejos de lo que querrías; puedo hacerte creer que en algún sitio, hoy somos lo que nunca fuimos. Puedo decirte, sin miedo y sin gracia, que vos y yo: ya nos hemos visto alguna vez. Puedo mucho más de lo que sé, mucho más de lo que ves. Puedo de todo, poquito y nada. Puedo irme sin dejar rastro. Puedo quedarme a vivir en tus brazos. Puedo clavarte en mi mundo, hacer que te aferres a mis vértices. Puedo darte de mis tristes alegrías,
la mejor.

Puedo hacer magia con tus besos en el cuello.
Puedo causarte malas impresiones, puedo incluirte en mis ilusiones.
Puedo ser quien te haga feliz. Y puedo arruinarlo todo en un segundo.
Puedo decir que te quiero...y puedo quererte más todavía.
Puedo decirte buena suerte y hasta luego,
o puedo quedarme en cada canción escondida.