30/7/13

— ¿Qué vas a hacer ahora?

Lo dices como quien toma café con alguien que acaba de terminar la carrera
y sabe que no encontrara un trabajo en el que malgastar su vida.
¿Qué vas a hacer? ¿Cuándo? ¿Cómo?
Me lo preguntas con los ojos en vidrio;
y yo sólo pienso en cuánto vidrio voy a tener que vaciar para superar tu huida.
Pues serpentear, mi amor.
Tal vez salir, con escote de más y falda de menos.
Sentarme en algún bar y ponerle ojos de gata en celo
a algún chico que también ande pagando su cardopatía con hielo.
Acercarme y rozarle la entrepierna
mientras le aseguro que en menos de diez minutos,
voy a ser aquello que no podrá superar en meses.
Jugar, mi amor.
Enamorar nihilistas de la estabilidad y el amor
para luego hacerles polvo tras los polvos.
Saltar de un cuello a otro.
Volver al menú desgustación de primeras emociones;
despertarme rodeada de mares ajenos y moratones violáceos.
Volver, mi amor.
Eso voy a hacer ahora que te vas.
Todo lo que un día te aterró que volviese a hacer, todo lo que no te dejaba dormir.
Eso que un día te hizo taparte como un niño temblando de miedo
y que hoy ya no pica, que hoy ya ni escuece.

Encontré esto en una noche de insomnio, en: http://mellamoirene.blogspot.com.ar/ 
Fue publicado el 28 de mayo del 2012 por Irene X. Sublime Irene, tan sublime.

28/7/13

Curé mis heridas y me encendí de amor

A penas sentí el corazón destruido pensé que nunca, jamás podría volver a sentir. Pero ahora entendí, que a veces, sufrir es la única manera de conocerse. Lo peor de tener el corazón roto es reconstruirlo. Lo peor de perderse es volver a encontrarse. Siempre supe que no iba a ser fácil, pero no tenia idea de cuán difícil era recuperarse del amor. Porque el desamor es un mal estar pasajero. Pero el amor, cuando nos rompe en mil pedazos, nos hace seguir amando con cada uno de los pedacitos. Nunca fui muy comprensible, pero ésta fue la primera vez que ni yo misma logré comprender mi desesperación absurda, mi incertidumbre y mi necesidad nauseabunda, de saber qué pasó con todo lo que quedó atrás. Con todo lo que dejé sin realizar, con todo lo que prometí y ni la vida, ni el cuerpo ni el alma, me permitieron cumplir.
Mientras me liberaba de mi misma y de mis incesantes ganas de estancarme en el dolor, me di cuenta de todas las pequeñas cosas que me rodean y me hacen bien y nunca les había dado el valor que merecían. Y aunque todavía me ahogo en sueños tristes que me interrumpen por las noches y me ahogan en insomnio, dejé de hacerme tantas preguntas. Suelo ser un poco más selectiva a la hora de hablar de mi pasado. Un poco más exacta cuando tengo que decir cuáles fueron mis heridas y cuáles sus curas. Sigo siendo de muchas palabras para no perder la esencia, pero ahora no las malgasto porque aprendí a reemplazarlas por risas. Todos quieren olvidar, yo creo que hasta me hacen falta mis recuerdos para no dejar de ser yo. Aprendí a recordar sin que tenga que doler,
y juro que eso, es mucho mejor que el olvido...

Te hubiera besado hasta el alma

-Quizá el amor que te tuve fue el más desproporcionado de todos. Me mataba en detalles cuando te tenia cerca; los besos suavecitos en tu espalda, los celos por no poder alcanzarte, los abrazos fuertes por si no volvía a verte, las sonrisas sonrojadas de madrugada en la ventana, cada que descanses y cada buenos días. De ti solo me quedan retazos tristes, profundos silencios que nunca entendía, helarme en tu cama cuando el orgullo no te permitía abrazarme, jugar con tu ira a las escondidas.
De ti solo me queda el consuelo, y de mi solo te queda aquél día.-

24/7/13

Si te hizo feliz, no cuenta como error

Tengo una guerra en la mente. Tal vez quise demasiado, tal vez ni siquiera lo hice. Fue todo apasionado pero triste. No sé cuánto amé, pero se que no volveré a hacerlo nunca igual. No estoy a gusto ni tampoco conforme, pero si podría regresar el tiempo atrás, todavía no sé si volvería por él o si elegiría nunca haberlo conocido. Hoy no recuerdo ni su nombre, ni el aroma del pulover que todavía me ahonda el alma del placer, que alguna vez le supe causar. Ya no sé cuál era exactamente el color de sus ojos, ni la intención de su mirada sobre mi cuerpo. Nadie sabe qué me pasó en realidad, a veces ni yo misma lo sé. Solamente guardo su sonrisa dormida en un recuerdo que se pierde entre el antes y el después, que dejaba cada abrazo suyo y que tenia todo lo que merezco pero nunca sabré tener. Tengo una ensalada sin condimentos entre el -te amaba- y el -siempre te amé, incluso cuando te odiaba-. Y estoy ordenada en mi desorden, no quiero nada, no quiero esto, no quiero dormir, no quiero comer. Mi mente esta en plena revolución por momentos, y mi alma sufre la pos-guerra de mis errores y los provechos que de ellos saqué. No eramos distintos, no eramos iguales, lo nuestro no era convencional. Pero por fin supe, quién era tristeza cuando yo lloraba, alegría cuando me reía. Mi abismo para caer tranquila, mis fuerzas para no rendirme,
y mi odio, cuando lo dejé.
Marilyn Monroe

Aceptamos el amor que creemos merecer

¿Cómo pude dejarme llevar hasta tal punto?
¿Cómo puede ser que luzcas tan parecido al cielo cuando me sonreís?
¿Cómo pude creerte tantas mentiras?
¿Cómo puede el diablo disfrazarte tan fácil y tan rápido?

Fuiste lo único bueno de todo lo malo, pero lo malo de todo lo bueno.
No es el diablo, no hay ningún dios a cargo, lo nuestro no era tan nuestro.

Es el amor, que te elige y no te deja controlarlo. Se apodera de vos, y cuando te das cuenta que no soportas vivir sin él, es porque te eligió. Luego termina, se va y no te avisa, y justo cuando perdes el miedo, vuelve a aparecer. Por eso la vida está llena de amores eternos que no se realizan y de oportunidades que se desperdician. No sé exactamente qué fue él para mí ni qué fui yo para él. Pero confío en la coincidencia: no creo en las casualidades, sé que estábamos predestinados a que pase y que se nos pasó. Fuimos lo que teníamos que ser y nunca seremos lo que no tendríamos. No existe el olvido por eso, nunca intentaré olvidarte, y aunque lo hiciera, no lo conseguiría. Busco cada noche que todo lo que me queda tuyo se escape en algún gemido inoportuno que te rodeé. Trato de pensar en vos, no en tu alrededor. Trato de recomponerme y encontrar la última incógnita que me falta para despejarla. Para despejarte de mi vida de una vez.

Creo que perdí el equilibrio al verlo otra vez y quizá, él lo sabía. Fue un problema desde que supe que todo coincidía, que él era él y que yo era yo. Por eso entiendo hoy que la peor parte de todo esto no fue dejar que se fuera, sino dejarme ir.
Aceptarlo todo por creer que así estaba bien. Al diablo con lo que me depare el destino.
No fue grave perderlo, lo grave, fue perderme a mi.

20/7/13

Sobreviví a tus caricias

Entre todas las cosas que podrían haberme matado, muy lento o muy rápido, te elegiría una y mil veces. Me entregué de llena a tu asesinato anunciado porque me hiciste jaque-mate a la primer mirada; con vos volví a creer en mirar a los ojos.
Amé a primera risa, y me quede pegada cual abrojo entre tu corazón y tu camisa.
Hoy confieso que juré un día a tus espaldas, jamás quitarte la piel de encima.
Me hubiera ido mucho antes, hubiese evitado muchas cosas. Pero no podía fallar a mi palabra. Ahora le tengo miedo a las frases cortas, y no confío en los monosílabos. Venimos a la vida para morirnos, hacemos todo lo que podemos antes de que nos llegue el día. Algunos no lo saben, y a otros les avisan.
¿Que harías vos si hoy te dirían cuanto tiempo te queda de vida? Cuando tus brazos me abrazaron, me dijeron que el tiempo es muy relativo, que nada tiene mucho sentido, y que lo nuestro era eterno pero a corto plazo. No tuve opciones, no elegí que pasara lo que pasó. Solamente me entregué de llena, porque te amaba...

14/7/13

Ángel o Demonio

"Me había vuelto loco por esa mujer. No podía dejar de desearla cada vez que la tenía en frente, la primera vez que la miré a los ojos, supe que eran los mismos ojos de la mujer de mis repetidos sueños y eternas pesadillas. No podía aniquilar el recuerdo profundo que me traía su sonrisa. ¿Cómo hacía para evitarla? Maduré el día que sentí su piel rozando la mía. Siempre he corrido en sentido contrario al resto del mundo, pero ésta vez, el universo entero me demostraba que ella, era la mujer de mi vida. Tenía una risa tan peculiar, que un escalofrío me recorría la espalda cada vez que la oía. Podría haber realizado el resto de mi vida a su lado, podría haber muerto en sus gemidos toscos y ordinarios. Podría haberme quedado para siempre en sus abrazos, sus manos, la intensidad de sus labios y la suavidad de sus dedos. Me causaba una ansiedad irreprimible estar a solas con ella, pero una especie de burbuja me envolvía bruscamente y mis sueños y realidades se encapsulaban de una forma tan extraña, que no me dejaban moverme de su lado. Quería besarla, abrazarla y decirle cuánto la amaba cada vez que la veía. Quería hacerle el amor con caricias en la espalda. Era perfecta. Me había enfermado de tanto desearla, estaba encaprichado con su cuerpo, sus curvas, sus extremos y sus penumbras. Escucharla hablar me hizo mirar la vida desde otra perspectiva, me entregué a mis fantasías y empecé a anestesiar lentamente las ausencias gastadas de mi vida, recuperando mi sexo, mi cuerpo, mi dignidad y mi cordura. Podía causarme todo eso en sólo un minuto de su vida conmigo. Me enamoré inexorablemente de esa mujer. Nunca supe si fue mi ángel o mi demonio, pero la amé como nunca antes había amado y como nunca después pude hacerlo. La tuve, fue mía ¿Por qué la solté? Es la pregunta que me inunda el insomnio de cada noche cuando intento dormirme y reaparece ella, hermosa, atractiva y provocadora. Es lo que me reclamo cada mañana cuando me despierto y ya no la tengo a mi lado. Hoy anhelo su forma precisa de explicarme las cosas. Sigue su presencia en cada cigarrillo que apago para pensarla un rato. En cada vaso de vino que bebo, en cada mentira piadosa que digo. Siempre supe que amarla era complejo, también supe que era una elección mía, pero lo que no sabía, es que aunque quisiera, jamás iba a poder dejar de hacerlo. Frágil, perdí la jugada. Volví a mi rutina, soy el mismo de siempre.
Comprendí que nunca, nadie, podría apenarse tanto en este mundo como yo, cuando supe que era capaz de amar a esa mujer pero no tenía las fuerzas necesarias para hacer que ella también me ame."

Mi alma sigue tirando, no quiere aflojar

Tengo la vida cansada. El tiempo no cura nada, y hay heridas que no se cierran más. Vuelven a doler cada vez que alguien las toca. Y vuelven a sangrar cada vez que las intento curar. Empecé a escribir veintiocho novelas y no terminé ninguna, me leí mas libros en este tiempo de todos los que había leído en mi vida, hice mil bocetos más de los dibujos que hubiera dejado en tu pared. Colgué fotos de las puertas de mi placar y me compre ropa. Ahora bailo, toco la guitarra y si queres me pongo a cantar. El tiempo se me paso volando y sin embargo, jamás lo pude cruzar. Tengo la vida cansada. A veces, me levanto con más ganas de abrazarte que de respirar. Me tatué la espalda, los pies y las muñecas. Escucho música nueva porque la vieja no me deja olvidar. Me camuflo en cualquier red social, me camino cualquier avenida y salgo a correr una vez a la semana. Ya no sé que más inventar, porque el tiempo pasa y nada parece cambiar. Me aprendí de memoria el Capítulo 28 de Rayuela de Julio Cortázar y en cualquier momento aprendo a manejar. Recuperé energía, descargué bronca. Boxeo con la vida, con la pared y con los idiotas. Engordé ocho kilos en dos meses, gané con el quiero la guerra del puedo y la última vez que tuve la sensación de tu cuerpo en mi cama, fue cuando me desperté cansada de llorar. Puse tijeras y vasos con agua debajo de mi cama para no soñar. Llené mi habitación de atrapa-sueños y grullas pero todo sigue igual. Estoy exhausta, tengo la vida cansada:
Mi alma no da más...

2/7/13

Mi granito de arena

Prohibido recordar

¿Pensaste en mi anoche? ¿Me extrañas? Tanto tiempo fuera de mi, y todo sigue igual. Ya no más, no quiero más. Esta es la última vez. No se hasta donde llegaré pero me cansé. Entre tanto desconcierto hoy noté en tu voz un acierto ¿Te contaron mis ojos que me vieron llorar? Imaginé el mundo a mi favor, todo cambiaba de vuelta, pero para mejor. Tengo mil libros para leer, fotos viejas tuyas de antes, tu abrigo para cuando estoy mal. Tengo una eternidad de recuerdos para olvidar, un poema de amor que ya no existe más y una pregunta imposible de contestar ¿Qué será de mi sin ti el resto de mi vida? Hay un rincón dentro mío al que me gusta viajar, guardo todo para a veces volver. Estás invitado ¿Sabes? Te invito a contarme a dónde fuiste y por dónde andas, quiero saber por qué lo hiciste sin mí y si aún esperas en silencio donde siempre ¿Cómo van tus sueños? ¿Cómo están todos allá? En realidad no entiendo todavía por qué, ni cómo ni cuándo; ni el vacío abrumado de los días que pasaron. Si pudiera por un segundo regresar a tu sonrisa junto a la mía, captar nuestra historia y poderla congelar, escribirte la canción más linda, más larga, más sincera y más franca. Si pudiera dejar de lado todo esto. Pero sólo robo tus recuerdos para hacerlos míos y de a ratos pensar que fuimos mucho más que un sueño incumplido o mucho menos que la realidad. Y me apesta pensarlo, pero me inunda la duda ¿Cómo van tus noches? Acá cada vez más tensiones, es difícil levantarse después de tal caída, recuperarse después de tal golpe. Es difícil sobre todo, cargar con el orgullo herido y la esperanza de que exista el destino. Es difícil relajar ¿Y qué tal tus penas? Tus nuevos amores ¿Qué tal esa tarde que me volviste a esperar? Cuando miro a través del tiempo, veo que estás todavía al final del túnel ¿Qué tal si te digo que por más que trate no lo puedo evitar? Escribo por instinto, no porque yo quiera. Lo hago porque lo necesito.
Mi alma me juro esta mañana, que a tu lado no estaba tan rota...

El había encontrado al amor de su vida, ella no

"La amaba con ese amor terrible, posesivo, absoluto con que aman los niños solitarios. No podía imaginar existencia sin ella, sin su incesante parloteo, su curiosidad, sus caricias infantiles y la ciega admiración que ella le manifestaba. Ella pretendía tragarse el mundo y él, vivía abrumado por la realidad. Él lamentaba de antemano las desgracias que podían separarlos, pero ella, era muy niña para imaginar el futuro"

Una aventura extraordinaria

"Creí que voltearía y pondría fin a nuestra relación de algún modo (...) entonces avanzó y desapareció de mi vida para siempre (...) lloré como un niño porque me había abandonado sin tener el más mínimo detalle hacia mí, eso me partió el corazón. Después de todo lo vivido ni siquiera miró (...) al final la vida se convierte en un acto de renuncia, pero lo que causa mayor dolor es no tener la oportunidad de despedirse.
Me habría gustado decir: se acabó, es todo, hemos sobrevivido y gracias por haberme salvado la vida; te quiero y siempre te llevaré dentro de mí"