28/1/14

Cuando ames a alguien, hazlo de tal manera que no le quede ni la más mínima duda de que podrían amarle más

Perdí la cuenta de la cantidad de veces que pinté tu nombre en mi pared tan sólo, para tener algo tuyo más cerca. Y a que ni vos sabes cuántas veces me guardé de preguntarte tantas cosas, por miedo a ya saber las respuestas. Pero con vos entendí que tenía que dejar ir las cosas que me hacían mal para que se aproximaran cosas que me hagan bien. Y llegaste tan pronto y empapaste mi vida de buenas ideas. Que ahora compro a quien sea por cualquier precio una brújula que me diga si es aquí donde debo quedarme. Porque no quiero más dudas, ni siquiera saber que ocurriría si no quedara nada y aún así sobreviviéramos. Hoy disfruto del saber que ya sos mio y yo soy tuya, y mientras te tengo me doy cuenta de que sin querer, siempre encuentro una excusa para sonreírte. Despojé de mi vida males, descarté la posibilidad de que no seas, me quedé en tu cama un rato más y me abrazaste. Hoy te pido que cada vez que veas la luna sepas que yo también la veo. Y que no te quiero querer, pero te quiero...

20/1/14

Te busqué hasta donde ni te imaginas, hay veces que simplemente te necesito, recorrí cada página escrita por vos y no encontré ni una sola letra donde dejara de amarte (si supieras cuanto he llegado a hacerlo y jamás lo notaste) hay veces que sólo creo que mantuvimos mucho tiempo los ojos abiertos, en vez de cerrarlos; y que tendríamos que habernos abrazado más y discutir menos, no sé, pero te busqué hasta en un libro viejo y prestado con olor a humedad, en sahumerios de colores y también en mi ropero ilustrado de recuerdos nuestros agotados de amar ¿Y sabes qué? no te puedo encontrar.
Estaría necesitando abrazarte y ya no se por dónde más buscar.

14/1/14



Cuando te acaricie me di cuenta que había vivido toda mi vida con las manos vacías…

La primera vez que te vi; que te abracé sin prejuicios.
Me ahogué en tu mirada, dormí en tus brazos, morí en tu cama.
La primera vez que supe lo que era amar...
La vida acababa de ponerte en mi camino,

Y las fuerzas del destino pronosticaban que te ibas a quedar.

12/1/14

Ojalá nadie vuelva a mirarme así, como usted

Me gusta dejarme encontrar cuando sé que me están buscando.
Directa o indirectamente, los ojos que miran siempre buscan.
Quizá sea sólo un rato para entretenerse o por un par de ojos que se dejen.
Me gusta pensar que los que buscan, son los amantes.
Absortos del cariño que no encuentran por ninguna parte. Sus ojos...

Al menos sé que yo no buscaba a nadie, nadie que no sepa quererme.
Nadie que no quiera cuidarme, nadie que no tenga algo mejor que hacer,
que hacerme cosquillas.
Besarme la frente, desatarme la risa y buscar ingredientes.
Preparar una receta digna de muerte: sexo y risa. Su labios...

Me encontró una noche que yo sólo veía al final de todo: el día cayendo precozmente.
Dos jóvenes compartiendo un helado de vainilla,
un grupo de chicos fumándose un porro,
dos niños peleando en una ventanilla y. Y ya había suficiente.
Quería un abrazo, a tal hora uno se sincera o se miente. Sus brazos...

-Usted invita. Yo solamente le sigo la corriente.-
Evité preguntas y respuestas.
Sacudí el alma y escribí en la mesa: secuéstreme esta noche,
pida mañana por rescate un libro de Cortázar y cien mil rock and rolles.
Máteme antes de darse por muerto, entréguese y jure a la gente,
que me ha querido como jamás pensó que iba a quererme. Sus dedos...

-La próxima vez que salga a buscar un par de ojos por favor,
que no vuelvan a ser los míos los que encuentre.-
Lo traté de usted por pura cortesía. Me enamoré esa misma noche...

Dicen que por muy corto que sea el camino, quien pisa fuerte: deja huella

Me quedé colgada de tus risas espontáneas.
Jugando todavía con tus huesos.
Aprendí a recorrerte lento y a leerte el cuerpo a besos.
Me quedé dormida en el momento justo antes de tener que despertarme.
Lo prohibido es lo que nos hace tan humanos.
Abrazame un rato más que todavía no me fui y ya te quiero ir a buscar.
Escribo para saborearte devuelta y congelarte en un recuerdo.
Haceme reír y brindemos de nuevo.
Que ningún lugar está tan lejos...

Cuando me pongo a contar no sé qué son más, si las veces que juré no volver a verte o las que prometiste no volverme a lastimar. Nunca sabré en realidad, si tu amor era puro pero ingenuo, o si usaba algún disfraz. Si mi risa te dio flores y no sabías fumar o si mi risa te dio balas, que te hicieron disparar. Si algún día lograré olvidarte o si es eterno este sentimiento infernal, que te tengo y que ya no aguanto más...
Cuando me pongo a sumar, no sé cuál resultado me sabe más real: si la cantidad de veces que hicimos el amor hasta llorar o la cantidad de veces que te pedí por favor -para-, no sé en realidad qué es más, si el cariño incontable que llegué a tenerte o el dolor insoportable que me causaste de repente. Si las noches de pura estrategia que jugabas a ganarme y caía rendida o si lo días insufribles que mis ojos sangraban verdades y el alma se me hacía trizas. Y no sé qué descartar: las malas pases, los engaños, las mentiras, las heridas, la sangre fría, el veneno, los hechizos, las tardes grises o las  dos mil ochocientas veintiocho caricias. No sé si mejor quedarme con todo eso para restar cada sonrisa, cada mirada que hipnotiza, cada centímetro de mi piel que te pertenece y cada espacio de mi mente que aniquilas; cada parte de mi cuerpo que se vence y cada vez que me dijiste -sos mía-; no quiero verte más. No quiero verte. Ni siquiera en esas fotos que no paro de encontrar, ni en el perfume que ahonda en mi placard y sabe a nosotros, ni en la bufanda que jamás volveré a usar, ni en cada escrito, cada dulce, cada escombro. Cada abrazo que me diste y llevo escrachado acá en los hombros... 

Tal vez nunca te enteres lo mucho que te he querido. Hay como un montón de fotos tuyas aquí en mi cabeza, estoy tratando de memorizarte. Intento pensar que sigues a cientos de kilómetros de mi cama y que andas con la sonrisa que has comprado muy barata en la primer esquina como si nada. Que yo nunca he perdido el miedo a morir sino que ya no me siento viva. Hay que dejar ir todo lo que se va, y porque no de una vez por todas te largas. Te dejas de tantas mentiras y me olvidas. Tal vez nunca sepas lo mucho que me has herido.

1/1/14

"Hoy lo he llorado todo, he llorado el año, las ganas de verte. He llorado al pasado como si así creciesen las flores de este cementerio que tengo en el estómago. He llorado la rabia y la impotencia. La indiferencia. He llorado todo lo que debería haber llorado en otro momento. Y he llorado todo lo que debería haber podido reír." Irene X
"Me gusta pensar que me lleva en la mente y en el corazón sin sentir ningún peso, como algo natural y lógico por el puro gusto de saber, que soy suya."

Dos mil catorce veces menos

No encuentro una cara mejor que poner cuando lloro. No sé cual sería la mejor manera de enfrentar todo esto. Me da bronca leer feliz año por todos lados y que el año recién comience y nadie sepa ni cómo ni cuándo. Me acuerdo el principio de cada año y quiero salir a buscar a todos los que hablan de más y después hacen de menos para ver qué tienen para decir justo hoy. El año es feliz cuando se termina y se sabe todo lo que paso bien contado y en la balanza, son más las cosas lindas que las tristes. No se cuánto hace que no me pasa eso, y no me importa. El año es nuevo cuando cumplís años, y empezas vos uno más en tu vida; pero este año de nuevo no tiene nada, yo veo las mismas caras y toco las mismas manos y sigo sin sentir lo mismo. Si tengo cosas para celebrar, son las catástrofes que se lanzaron a mi vida en picada. Tenía casi más de cien nombres para escoger pero no hubo uno mejor que catástrofes. Y no es fácil describir cualquiera de éstas. No tengo ganas de brindar y levantar una copa sin mirar profundo tu boca. Es hipocresía sonreír si no estás acorde a lo que deseás cuando brindas con alguien que no es exactamente quien quisieras que fuese. De cada año no tengo más para decir que yo no veo 365 oportunidades de nada, para mi solo son días menos que se pasan sin quererte. No tengo idea de lo que quiero decir, pero si estoy segura de lo que no quiero contarle a nadie. Igual vos muy tranquilo, que estás entre las cosas que no voy a olvidarme nunca ni éste ni en ningún otro año, ni con ningún otro daño. Porque de todas mis catástrofes la mejor y de todos mis daños el peor -así que feliz daño- feliz daño el que hoy se marcha y se borra para siempre.