Tal vez nunca te enteres lo mucho que te he querido. Hay como un montón de fotos tuyas aquí en mi cabeza, estoy tratando de memorizarte. Intento pensar que sigues a cientos de kilómetros de mi cama y que andas con la sonrisa que has comprado muy barata en la primer esquina como si nada. Que yo nunca he perdido el miedo a morir sino que ya no me siento viva. Hay que dejar ir todo lo que se va, y porque no de una vez por todas te largas. Te dejas de tantas mentiras y me olvidas. Tal vez nunca sepas lo mucho que me has herido.