Te busqué hasta donde ni te imaginas, hay veces que simplemente te necesito, recorrí cada página escrita por vos y no encontré ni una sola letra donde dejara de amarte (si supieras cuanto he llegado a hacerlo y jamás lo notaste) hay veces que sólo creo que mantuvimos mucho tiempo los ojos abiertos, en vez de cerrarlos; y que tendríamos que habernos abrazado más y discutir menos, no sé, pero te busqué hasta en un libro viejo y prestado con olor a humedad, en sahumerios de colores y también en mi ropero ilustrado de recuerdos nuestros agotados de amar ¿Y sabes qué? no te puedo encontrar.
Estaría necesitando abrazarte y ya no se por dónde más buscar.
