18/1/13

Escribo para (sobre) vivir

Cuando escribo me suelto, me levanto si estoy al piso, y me caigo si no voy por el suelo.
Me creo, me creo todo lo que dejo escrito y a veces, lo hago creer a otros.
Escribo para respirar...(no se sí para seguir respirando o para no dejar de hacerlo). Escribo para vivir (no se si para sobrevivir o para no morirme).
Escribo cuando realmente soy yo misma. Cuando me encuentro.
Me encuentro y me abrazo.
Y me siento y me digo: dale, contamelo todo.
Y me doy los detalles, y a veces...me quedo callada y hasta sorprendida,
de las cosas que me digo.
Escribo más que nada (para no olvidarme o para recordar siempre) que sólo lo hago;
con los pies
en la 
tierra
y la 
mirada
en el
cielo.

No es una cuestión de elecciones

No me importa estar como estoy.
Me da totalmente igual estar o no estar en este momento.
Me preocupa mucho más que vos estés bien.
Estar mal o bien hoy en día cuesta absolutamente lo mismo y yo no sé elegir.
Me es indiferente si esto empieza o acaba.
No existe el -final feliz juntos-.
Los finales son felices y punto.
No importa cuáles fueron las razones,
cuál el motivo, qué lo que va mal, qué lo que no va,
qué lo que falta, qué lo que sobra.
Y no me da ganas preguntarte cómo andas,
a dónde vas o cómo te ha ido.
Yo te quiero,
obvio que te quiero.
Pero te quiero conmigo.

14/1/13

Sé que es mejor cuando hay que hablar de dos

Sería muy poco digno decir: no sos vos soy yo. Más cuando soy yo la que toma la iniciativa. Siempre es así. Tengo la virtud, o quizás el defecto, de no hacer nada por completo. Ni confío completamente, ni creo, ni espero, ni me aferro, ni me entrego. No sé hacer nada de forma absoluta. Soy tan relativa como cuando imagino nuestras vidas enteras juntos, en tan sólo un minuto. Por eso pasa lo mismo cada vez, porque nunca termino de confiar, de creer, de esperar, de aferrarme y de entregarme. De ser yo del todo. De arriesgarme sin miedo a perderme. Discúlpame. ¿Te estoy pidiendo disculpas? Odio esto. Pero soy así y no puedo cambiar. No quiero tampoco...

6/1/13

Los objetos fueron hechos para ser usados.
Las personas fueron hechas para ser amadas.
El mundo va mal,
porque se usan las personas y se aman los objetos.

4/1/13

De vez en cuando



A veces hace bien viajar a nuestra mente e ir directo a los lugares a los que nos dan ganas de volver. Recorrer en un instante las mejores cosas que te pasaron en la vida. Quién pudiera, en cuestión de segundos, regresar al momento en el que se hubiera quedado eternamente. Y poder atravesar las mismas sensaciones. Como cuando nos acordamos de algo que nos avergonzó y mientras atravesamos el recuerdo vuelve a darnos vergüenza. Como si pasara de vuelta. Como si todo volviera a repetirse. A veces está muy bueno poder darse cuenta de que las cosas pasan y punto. Y no hay vueltas, pasaron y no regresan. Las cosas que dijiste, que pensaste o que hiciste; son objetos de nuestro sujeto que una vez que las soltaste, no volverás a sostenerlas.

¿Cuánto darías por volver a ver esa sonrisa que te hacía tan bien? ¿Cuánto darías por llegar a casa y que esos abrazos sigan esperándote? ¿Cuánto darías por repetir todas esas buenas sensaciones que viven hundiéndose en tu mente? ¿Cuánto darías, de verdad, cuánto darías por volver a darle el primer beso a la persona que amaste por primera vez?

2/1/13

Cuando estés mal, cuando estés solo

Quisiera poder estar en vos. Cuando veo que estás cayendo, quisiera poder estar en vos. Y entonces levantarte de repente. Cuando estás lejos, quisiera poder estar en vos. Y quedarme cerca tuyo para siempre. Cuando ya no sé entenderte, quisiera poder estar en vos. Y entonces las cosas que te pasan, me pasen a mí. Quisiera poder estar en vos y lamentar tus fracasos, llorar tus tristezas, corregir tus errores, limpiar tu cabeza, sacarte a flote. Sumergirme en vos y poder empujarte. Cuidarte y curarte, hacerte sonreír. Quisiera poder estar en vos. Y entonces hacerte feliz eternamente. Quisiera vivir en vos. Y sentir tu dolor. Comprenderte. Cargar con tus culpas, tus enojos, tus odios y tus rencores. Deshacerme de ellos y dejártelos de lado. Rehabilitarte, reestablecerte, recuperarte. Traerte acá conmigo de nuevo. Quisiera poder estar en vos para mirar con tus ojos y tocar con tus manos. Palpitar tu corazón. Palpar tus alegrías y guardártelas en el alma. Cuando estás mal, cuando no estás. Quisiera gritar con tu voz y sentir con tu piel. Caminar con tus zapatos. Llevar tus pasos a mi cuerpo un rato. Ahogarme en vos. Cuando te vas, quisiera estar en vos para retenerte. Para darte vuelta y correr a buscarme. Cuando te quedas, quisiera estar en vos y abrazarme fuerte y volver a abrazarme. Sentirte. Creerte. Encontrarte. Cuando sonreís, quisiera poder estar en vos y hundirte en felicidad. Contemplarte. Cuando ya no sé que te pasa, quisiera poder estar en vos y dejarte caer en mí. En mis brazos, en mi alma. Quisiera dormirte en mi vida y hacerte descansar de la tuya.
Quisiera poder vivir en vos...