4/1/13

De vez en cuando



A veces hace bien viajar a nuestra mente e ir directo a los lugares a los que nos dan ganas de volver. Recorrer en un instante las mejores cosas que te pasaron en la vida. Quién pudiera, en cuestión de segundos, regresar al momento en el que se hubiera quedado eternamente. Y poder atravesar las mismas sensaciones. Como cuando nos acordamos de algo que nos avergonzó y mientras atravesamos el recuerdo vuelve a darnos vergüenza. Como si pasara de vuelta. Como si todo volviera a repetirse. A veces está muy bueno poder darse cuenta de que las cosas pasan y punto. Y no hay vueltas, pasaron y no regresan. Las cosas que dijiste, que pensaste o que hiciste; son objetos de nuestro sujeto que una vez que las soltaste, no volverás a sostenerlas.

¿Cuánto darías por volver a ver esa sonrisa que te hacía tan bien? ¿Cuánto darías por llegar a casa y que esos abrazos sigan esperándote? ¿Cuánto darías por repetir todas esas buenas sensaciones que viven hundiéndose en tu mente? ¿Cuánto darías, de verdad, cuánto darías por volver a darle el primer beso a la persona que amaste por primera vez?