28/8/14

Gracias

Se apagó la luz, se prendió el cielo. Iluminaste los días tristes y las noches de desvelo. Abrí los ojos después de mantenerlos cerrados por mucho tiempo. Encendí el sol que estaba cansado de vivir a oscuras en mi habitación y corrí las nubes que me tapaban la vista para verte mejor. Llegaste de noche, te quise de día; de mañana y de tarde. De besos y risas. De amor y heridas que no cicatrizan. Te busqué convencida de que ya me encontraste. Se hizo de día, se volvió de noche. No sé si pueda ir en contra del mundo de nuevo, no sé si llegue por este camino a algún lugar. Amanece tan pronto que no estoy segura de haber amanecido en serio, estás tan cerca que no puedo estirar los brazos para tocarte. Me fundo en tu abrazo para pedirte que te quedes, que me des la mano y me lleves. Que no importa si no vamos a ninguna parte. Se cayó la luna, se iluminó el suelo. Sonreí al cielo, besé las estrellas. Suspiré diez veces, y en cada suspiro,
te dije gracias: por quedarte conmigo.