16/8/14

Una línea directo al infinito

De verdad, no quiero repetir mil veces las mismas cosas. No quiero escribir por obligación y no quiero que seas mi vocación cada vez. Quiero un camino inmediato que me lleve a vos. Una escalera hacia abajo para ir a buscarte y traerte conmigo. Quiero explicar cosas que aún no he entendido y quiero olvidarte para volver a conocerte una noche de estas y enamorarme de nuevo. Volver a abrazarte primero, dejar de quererte después para empezar a amarte y envolverte en todas las cosas que quiero decirte, pero no puedo. Quiero dejar de pensar en cuánto de más te habré querido, te escribo en pasado porque es donde quisiera llevarte. Donde deberías quedarte para siempre y devolverme todo lo mío que te quedaste. Creo que me enamoré de vos con la soltura de quien no se equivoca nunca. Con la convicción de quien sabe lo que quiere lo busca y lo encuentra. De quien sabe lo que piensa, lo intenta y lo hace.
Hace tanto que escapé de mis errores que cuando por fin regresen a mí van a estar más cansados que yo de esperar a que de repente pase algo y te borres.
Te enfrentes a la realidad de un invierno más sin caricias y me cuentes qué se siente, cómo se hace, cuál es la forma para seguir viviendo sin tu amor. Sin mis letras mojándose en el suelo donde me acuesto a contar cuántas maderas cruzan el cielo de tus noches sin dormir que se llenan de recuerdos que ya no son. Estoy obligándome a dejar de escribir esto y no pienso hacerme caso. Estoy curando una herida para abrir otra tranquila. Y siempre doles en alguna parte, siempre me aterra recordarte, siempre tengo cosas que contarte. Justo cuando creí haber perdido todos mis miedos muero lentamente, y aunque prefiero incendiarme, me apago de a poco, te soplo en los ojos, te beso donde siempre, te miento de nuevo, te dibujo y te borro.
Te veo en cada película que veo y que no estás al lado mío para abrazarme.