28/4/15

Me llenaste el alma

Me dormí en tus brazos, me entregué a sonreír sin dolor y me sumergí en tu calma.
Me escapé del sufrimiento que no me dejaba sentir, me perdí en vos para encontrarme a mí, me dejé ser, y yo, que creí que nunca más iba a enamorarme, me enamoré mil veces seguidas...todas de vos. Y de tus manos, de la tranquilidad de sentirme a tu lado, de todo lo que me transmitís y de los abrazos que me reconfortaron. Me llenaste el alma, me besaste la frente sin que te lo pida y ahora que te quiero, quiero quererte más todavía. Me arrancaste la verdad de quererte sin querer y cada vez que pienso en vos, me vuelvo a enamorar. Me envuelvo tratando de explicar lo bien que se siente sentirte respirar. Lo bien que se siente cuando estás, y lo que significa la paz de tenerte en el cuerpo. La adrenalina de pensarte al lado mío para siempre, la felicidad de llevarte en la piel, en el pelo y en los huesos, y la insensatez de creer en la eternidad de nuestros momentos. Me llené de vos por todos lados y sin embargo, todos los días quiero un poco más. De tus labios, de tus besos, de lo que sos y de lo que soy yo cuando estoy con vos.
Me senté a escribir y suspiré por la magia de encontrarnos; de abrazarte, de tenerte, de que me quieras y de quererte como te quiero. Di las vueltas necesarias para marearte, con la esperanza de que te caigas, te duermas en mí y te despiertes en nosotros. Respires mis letras y me dejes tu olor en los dedos. Me enrosqué para sentirte acá conmigo, para soportar la distancia, para esperar y no salir corriendo ya a buscarte;
y de todo-todo eso, esto.