Quiero alguien que pueda ser sincero al abrazarme, que esté al lado mio incondicionalmente. Que me entienda en el miedo sin juzgarme, que me deje ser cobarde y que pueda confesarle que todo paso así: justo cuando llegué al punto en el que todo es más fuerte que uno, y la única salida es huir, entre llanto y angustia uno opta por callarse, y así me pasó a mi. Me cansé del ir y venir, de que me indaguen, pregunten y cuestionen y a mi no me quede otra que mentir. Me cansé de ser la que corre de las cosas fáciles, la que elige complicarse. Y ahora me pasa que no tengo las fuerzas necesarias para salir adelante. No quiero vivir toda esta parte, se que después de algún tiempo todo va a volver a acomodarse, mi desorden volverá a ordenarse y sólo lo bueno va a persistir. Pero mi miedo, mis ganas de irme lejos y no volver, mis ganas de no querer aceptar que me equivoqué. Y esta soledad, que no me ayuda, que me quita más las ganas. Quiero alguien que me haga entender que tengo que parar de correr y empezar a caminar. Que las cosas buenas están a mi alcance, y que las puedo agarrar...