16/9/12

No me sueltes, no me dejes

Dicen, los que saben, que existe una persona para cada persona. Que las almas gemelas tienden a encontrase y que cuando lo hacen, entran en un período desde el cual, jamás van a separarse. Algunos insisten hasta que se cansan de esperar, de la soledad, de no encontrarse. Otros, creen que se encuentran demasiado rápido y que hubieran querido nunca encontrarse. Pero ninguno, ni solo uno se plantea ¿Qué hacer? Cuando nuestra alma gemela, por fin está a nuestro alcance. De nadie más se trata ahora, la encontramos. Podemos quedarnos y conocerla, o irnos y quedarnos con la duda de -que hubiese pasado si-. Somos libres, no existen almas que no estén en libertad. Estamos destinados a encontrar una mitad que creemos que nos pertenece, lo hacemos.
Pero también estamos destinados a cuidar esa mitad, y ya nadie lo hace.
Dicen, frases hechas, que -si la amas déjala ser, si la quieres déjala volar-.
Pero nadie dice cómo hacer para retenerla, cuidarla y no dejarla ir cuando la encontraste. Si nos preocuparíamos más por mantener que por dejar, si fuera más importante saber qué hacer que lamentar. Nadie pensaría en algún día regresar, porque nadie pensaría en alguna vez irse. Esta acá -es tu alma gemela-.
Cuídala, protegela, no la sueltes...