El corazón y la presencia son cosas tan abstractas como importantes.
Cuando conozcas a alguien que no sepa valorarlas sabrás, que aunque te cueste, deberás marcharte. A veces el que arriesga no pierde y el que pierde gana. Siempre está la excepción a la regla. No te ates a mandatos o leyes. Cuando te haga falta, perdoná. Dicen que el perdón es de los débiles, pero más débiles somos cuando estamos llenos de rencores. Yo aprendí a perdonar para no sobrecargar males.
No olvides que lo único imposible es lo que ni siquiera se intenta.
Es mejor decir -lo intenté- que tener que reconocer que tuviste miedo a fracasar.
Antes de dejar ser, deja ir. Quién realmente quiera quedarse, volverá.
Cuando conozcas a alguien que no sepa valorarlas sabrás, que aunque te cueste, deberás marcharte. A veces el que arriesga no pierde y el que pierde gana. Siempre está la excepción a la regla. No te ates a mandatos o leyes. Cuando te haga falta, perdoná. Dicen que el perdón es de los débiles, pero más débiles somos cuando estamos llenos de rencores. Yo aprendí a perdonar para no sobrecargar males.
No olvides que lo único imposible es lo que ni siquiera se intenta.
Es mejor decir -lo intenté- que tener que reconocer que tuviste miedo a fracasar.
Antes de dejar ser, deja ir. Quién realmente quiera quedarse, volverá.
