Cuando me dijeron que la vida era otra cosa, que yo estaba equivocada.
Que la vida sigue, que no sea tarada.
No supe cómo hacer, para explicar que mi vida eramos nosotros.
No vos, ni yo. Sino los dos; juntos.
Eso era mi vida y no me importa lo que sea la vida fuera de eso.
Cuando me dijeron que las despedidas son dolores,
que después de un rato pasan, no supe cómo hacer,
para que se pasen bien rápido y me dejen de doler.
Con ese dolor que todavía no se calma,
que me tiene acorralada entre la espada de mis dudas,
y de mis temores la pared.
Que la vida sigue, que no sea tarada.
No supe cómo hacer, para explicar que mi vida eramos nosotros.
No vos, ni yo. Sino los dos; juntos.
Eso era mi vida y no me importa lo que sea la vida fuera de eso.
Cuando me dijeron que las despedidas son dolores,
que después de un rato pasan, no supe cómo hacer,
para que se pasen bien rápido y me dejen de doler.
Con ese dolor que todavía no se calma,
que me tiene acorralada entre la espada de mis dudas,
y de mis temores la pared.
Tengo recuerdos partidos por la mitad que se cansan,
tristezas enredadas que te extrañan,
sueños de una noche cualquiera,
volverte a ver.
Ando buscándome de nuevo,
porque cada vez que me encuentro me vuelvo a perder (en vos).
porque cada vez que me encuentro me vuelvo a perder (en vos).
Trato de conseguir la perseverancia suficiente para superar la falta de tus abrazos,
sin morirme en el intento,
de superarte también.
