De la libertad sin límites que nos dan las redes sociales, quedó una diversidad inconmensurable de acepciones respecto a la marcha concluida el 3/6 #NiUnaMenos.
Entre tanta opinión libre, muchas admirables por el respeto con que tratan un tema tan delicado y abrumador que desde mi punto de vista nos involucra o debería involucrar a todos, y muchas otras vergonzosas, por la ignorancia con que se fundan y la falta de responsabilidad que hay en ellas y en sus pobres fundamentos; uno va sin querer perdiendo noción y a veces, hasta olvidándose de la causa fin del asunto...
Bueno, ojalá ésta vez no.
Ojalá ésta vez el NI UNA MENOS de las miles de personas que asistimos a la convocatoria, sea un pedido pacífico común que convierta el dolor en lucha. Sea un pedido incansable hasta que se haga algo al respecto. Sea lo importante más allá de como se politiza todo, de como se mezclan fácilmente la infinidad de injusticias por las que reclama la gente.
De como muchos confunden y otros ni siquiera entienden.
Ojalá NI UNA MENOS no quede sólo en una masa que se unió un día a marchar en distintos centros del país, ni sólo en un cartel triste que quedó colgado en las rejas del Congreso o en una sola foto que compartimos virtualmente. Ojalá ésta vez el reclamo exceda todo tipo de límites y ese pedido de palabras amargas, sea un logro que se cumpla con responsables hechos. Que se base en sucesos relevantes a la cuestión y no en todo aquello que desvirtúa a la misma y le quita valor.
Ojalá que lejos de cualquier ideología política, lejos de cualquier otro tema que (no es por desmerecer a ninguno), pero nada que ver tenga con éste, lejos de las inciertas formas que cada uno tenga de expresarse frente a esto y lejos también de que tanto o tan poco podamos sentirnos parte, el NI UNA MENOS nos comprometa a todos de alguna u otra manera y nos siga movilizando hasta el día en que la violencia de género sea tratada como corresponde para intentar abolirla definitivamente.
Ojalá nos lleve el tiempo que nos lleve, sigamos luchando...
Yo marché NI UNA MENOS. Porque no estoy muerta.
La Ley 26485 DE PROTECCIÓN INTEGRAL A LAS MUJERES, fue sancionada, promulgada y publicada en el 2009. Sin embargo todavía no tiene una implementación efectiva.
Nada parece suficiente para PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Porque nada alcanza para que esto se alcance. Ni pruebas, ni denuncias, ni testigos, ni antecedentes. Porque UNA MUJER MUERE CADA 30 HORAS, a pesar de que todos los crímenes por violencia de género son evitables. Porque las denuncias no son tomadas como deberían serlo, porque todavía hay comisarías que no las toman si no hay lesiones (como la Comisaría de la Mujer de Chacabuco); porque faltan las guías y personales capacitados que la Ley establece (porque todavía no está absolutamente implementado); porque no hay redes de contención para las víctimas; porque no se evalúa el riesgo, no se las acompaña ni se las instrumenta para sobrellevar el después de la causa, de la cual tampoco son informadas correctamente. Porque además de la violencia de género que están transitando se las expone a la violencia institucional de un Estado ausente que no toma la responsabilidad suficiente para efectuar la implementación absoluta de la Ley. Y porque podría seguir enumerando los porqués que podrían evitar los femicidios pero no lo hacen.
Nada parece suficiente para PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. Porque nada alcanza para que esto se alcance. Ni pruebas, ni denuncias, ni testigos, ni antecedentes. Porque UNA MUJER MUERE CADA 30 HORAS, a pesar de que todos los crímenes por violencia de género son evitables. Porque las denuncias no son tomadas como deberían serlo, porque todavía hay comisarías que no las toman si no hay lesiones (como la Comisaría de la Mujer de Chacabuco); porque faltan las guías y personales capacitados que la Ley establece (porque todavía no está absolutamente implementado); porque no hay redes de contención para las víctimas; porque no se evalúa el riesgo, no se las acompaña ni se las instrumenta para sobrellevar el después de la causa, de la cual tampoco son informadas correctamente. Porque además de la violencia de género que están transitando se las expone a la violencia institucional de un Estado ausente que no toma la responsabilidad suficiente para efectuar la implementación absoluta de la Ley. Y porque podría seguir enumerando los porqués que podrían evitar los femicidios pero no lo hacen.
Yo marché NI UNA MENOS. Porque estoy viva.
Porque no voy a bajar los brazos y hasta que este pedido calme, sigo en la lucha.
#NiUnaMenos para que se implemente con todos los recursos necesarios el PLAN DE ACCIÓN PARA LA PREVENCIÓN, LA ASISTENCIA Y LA ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, tal como lo establece la Ley.
#NiUnaMenos para que se garantice el acceso a la justicia a las víctimas; para que haya patrocinio jurídico y para que no se las revictimice.
#NiUnaMenos para ayudar a las denunciantes antes de que sea demasiado tarde, protegerlas y hacer seguimiento de las causas.
#NiUnaMenos para condenar a los maltratadores antes de que sean los asesinos.
#NiUnaMenos para hacer justicia por las que ya se fueron y por las que no se quieren ir.
Yo marché.
Porque soy hija,
soy hermana,
soy amiga.
Porque SOY MUJER.
soy hermana,
soy amiga.
Porque SOY MUJER.
Porque soy víctima. Porque SOY PERSONA.
Porque estudio la justicia entre injusticias. Porque QUIERO JUSTICIA.
Porque no quiero ni una muerte más. Porque NO QUIERO NI UNA MENOS.

