Hoy tuve más ganas de verte que de cualquier otra cosa.
Tuve ganas hasta de volver, sin importar que me enfermases. Sin importar que me intoxiques con tu amor, el más carente amor de todos los que conocí; ese amor que me cayó encima cual enfermedad y me convirtió parte de una peste, de la que quizá nunca pueda salir. Tuve ganas de verte tal vez, para darme cuenta de que ya no te quiero.
Tal vez, para que te des cuenta de que ya nada es igual, de que vos lo arruinaste.
Tuve ganas hasta de volver, sin importar que me enfermases. Sin importar que me intoxiques con tu amor, el más carente amor de todos los que conocí; ese amor que me cayó encima cual enfermedad y me convirtió parte de una peste, de la que quizá nunca pueda salir. Tuve ganas de verte tal vez, para darme cuenta de que ya no te quiero.
Tal vez, para que te des cuenta de que ya nada es igual, de que vos lo arruinaste.
A veces nos enamoramos del amor que recibimos, pero no exactamente de la persona de la cual éste proviene. Bueno ésta vez yo no. Yo más que de tu estúpido amor, me había enamorado de vos. Tal y como sos. Y de todo lo tuyo. De tu presencia cuando te tenía cerca, de tus manos que me hacían delirar, de todos los fantasmas que te perseguían y de tu mirada que me hacía olvidar. Hoy además de ganas de verte tuve ganas de sentirte, de poder abrazarte como si nunca me hubieses lastimado; de escucharnos reír juntos de lo mismo y de acariciarnos mientras nos quedábamos dormidos.
Cuando dudé de que las oportunidades son una vez sola, me hiciste regresar a la realidad lastimándome de nuevo. De la misma manera. Tratándome como nadie quisiera. Me desintoxicaste de vos, de las promesas que nunca hubieras cumplido, de la ilusión de que quizá éste era nuestro momento, de un imposible futuro juntos, del miedo a estar sola que sentía a tu lado, de la desconfianza que no me dejaba vivir, de la incertidumbre de planear cosas que jamás sucederían.
Y yo, que salgo corriendo de los lugares que me causan daño, me fui de vos con la frente en alto pero con el alma rota; sintiéndome más sola que antes. Porque ésta vez me dejaste sin armas, no hay más chance, ni un volver ni un revólver.
Y yo, que salgo corriendo de los lugares que me causan daño, me fui de vos con la frente en alto pero con el alma rota; sintiéndome más sola que antes. Porque ésta vez me dejaste sin armas, no hay más chance, ni un volver ni un revólver.
¿Habrá algo que destruya lo poco que supimos ser para que nunca más vuelva a tener más ganas de verte que de cualquier otra cosa?
Ojalá vos no fueras uno de esos lugares de los que salgo corriendo.
Ojalá no me hubieses causado tanto daño.
Hoy no creo amarte a vos ni haberlo hecho,Ojalá vos no fueras uno de esos lugares de los que salgo corriendo.
Ojalá no me hubieses causado tanto daño.
más bien creo que amé a los lugares que estaban cerca tuyo.
No creo haberte dejado nunca, creo que vos me dejaste a mí.
Incluso creo que me dejaste mejor de como me habías encontrado y por eso, te odio.
