De esos amigos que aparecen en tu vida ayudándote, de esos ¿viste?
Esos que te escuchan llorando por un hombre;
porque te cambió por otra mujer, no te valoró o te fue infiel.
Fuiste un gordo-boludo.
Un amigo de esos,
con los que podes hablar sin cansarte nunca,
hablando y hablando como queriendo gastar las palabras.
De esos amigos con los que pasas más tiempo que con nadie,
que los sentís hermanos, que les tenes confianza absoluta,
que podes hablarles de lo que sea que van a entenderte.
Si, de esos que te apoyan siempre en todo,
te entienden y como pocos se ponen en tu lugar.
Sentí con vos por primera vez,
que el sexo opuesto también podía comprender mis actitudes y gestos.
No fuiste "un más que nada"
no fuiste sólo algo más,
fuiste todo lo que podía buscar en un hombre.
Fuiste el amigo que jamás, jamás quise perder.
Porque podíamos hablar de lo que fuera,
incluso sin opinar ni pensar lo mismo,
porque encontrábamos juntos esa paz y esa química,
que nos hacia aceptarnos hasta en lo mas perseverante.
Hasta que dichoso seas en tu natura,
tenias que equivocarte, como ser humano, como lo que sos,
como cualquier común y corriente hombre.
Aunque sé, que cuando te echabas en culpa yo te decía que no,
que la culpa no era de nadie o era de los dos,
que no seas idiota, que la gente es tonta,
que había sido un impulso y "fuimos presos los dos"
Hoy te digo que una vez más: tenias razón,
tenias toda la culpa y la vas a tener,
tuviste que avanzar a incentivarme a acompañarte sin importar el antes,
y tirar todo por la borda sin importar el después.
Yo creía en la amistad entre el hombre y la mujer,
y vos, me hiciste subir como nadie para dejarme caer en picada.
Querías probar hasta donde aguantabas en un mismo sitio.
Menos amigas y más mujeres, como me dijiste alguna vez.
Esos que te escuchan llorando por un hombre;
porque te cambió por otra mujer, no te valoró o te fue infiel.
Fuiste un gordo-boludo.
Un amigo de esos,
con los que podes hablar sin cansarte nunca,
hablando y hablando como queriendo gastar las palabras.
De esos amigos con los que pasas más tiempo que con nadie,
que los sentís hermanos, que les tenes confianza absoluta,
que podes hablarles de lo que sea que van a entenderte.
Si, de esos que te apoyan siempre en todo,
te entienden y como pocos se ponen en tu lugar.
Sentí con vos por primera vez,
que el sexo opuesto también podía comprender mis actitudes y gestos.
No fuiste "un más que nada"
no fuiste sólo algo más,
fuiste todo lo que podía buscar en un hombre.
Fuiste el amigo que jamás, jamás quise perder.
Porque podíamos hablar de lo que fuera,
incluso sin opinar ni pensar lo mismo,
porque encontrábamos juntos esa paz y esa química,
que nos hacia aceptarnos hasta en lo mas perseverante.
Hasta que dichoso seas en tu natura,
tenias que equivocarte, como ser humano, como lo que sos,
como cualquier común y corriente hombre.
Aunque sé, que cuando te echabas en culpa yo te decía que no,
que la culpa no era de nadie o era de los dos,
que no seas idiota, que la gente es tonta,
que había sido un impulso y "fuimos presos los dos"
Hoy te digo que una vez más: tenias razón,
tenias toda la culpa y la vas a tener,
tuviste que avanzar a incentivarme a acompañarte sin importar el antes,
y tirar todo por la borda sin importar el después.
Yo creía en la amistad entre el hombre y la mujer,
y vos, me hiciste subir como nadie para dejarme caer en picada.
Querías probar hasta donde aguantabas en un mismo sitio.
Menos amigas y más mujeres, como me dijiste alguna vez.
Te guardo en uno de esos lugares a los que íbamos juntos.
Mi amigo para siempre.
Ayer, hoy, mañana y pasado.
C
Mi amigo para siempre.
Ayer, hoy, mañana y pasado.
C
