Nunca supe muy bien que había entre nosotros, donde llegaríamos con todo esto, a dónde nos llevaría y en qué estábamos. No tuve en cuenta si traería problemas encima, ni todas las veces que las cosas podrían salir mal. Pero supongo que si no lo supe ni lo tuve en cuenta, fue porque aprendí a dejarme llevar. Porque quise apreciar cada instante juntos, disfrutar cada mínimo momento a tu lado. Preferí valorar las cosas buenas, ignorando los errores, las caídas y las malas pases. Quizás me equivoqué. Quizás podría haber sido mejor prestar más atención. Ahora que lo recuerdo todo y me doy cuenta de las pequeñas cosas que antes no apreciaba, ahora que miro atrás, noto detalles que antes ni notaba.
Me pregunto ¿Qué pasó con todo eso?
Siempre fue lo mismo, dimos mil vueltas pero nunca nos movimos.
Nunca quise hacerte daño, créeme...
Supongo que las cosas salieron así y yo no pude hacer nada, tampoco hiciste algo para que éso no pasara. Me hago cargo de todo. Y pase lo que pase, te juro.
Recordaré tu sonrisa a donde quiera que vaya.
Tu manera de hacer que todo valga la pena, tu manera de hacerme bien.
Recordaré tu olor, recordaré tu presencia...
