10/2/13

Lo esencial es invisible a los ojos

A quién tomé de la mano todo este tiempo? De quién era el cuerpo en el que me perdía y quién besaba en la frente mientras amaba? De quién el rostro que contemplaba mientras te dormías? ¿Qué tan cínico es uno cuando se convence de algo que sabe que no es? Cuando cree en algo y lo defiende sabiendo que en realidad no existe? ¿Cómo puedo quedar a tu lado tan vulnerable si sos lo único que me hace fuerte? ¿A quién me entrego cada día que te veo? Quién se adueña de mi voluntad en cada abrazo? Quién se acerca, me toca y me obliga a quedarme? ¿Hasta dónde, hasta dónde es capaz de operar el amor? Hasta dónde se ve lo cierto y hasta dónde lo incierto? Hasta dónde se aferra uno cuando cree haber encontrado su lugar? Hasta dónde se deja engañar por miedo a perder lo que ya siente suyo? Hasta dónde es capaz de lastimar el mismo ser que te hace sentir tan sana? ¿Qué fuerza mayor te pone en mi camino pero te quita de repente? Qué significan las peleas a diario si me duermo a tu lado? Qué pretexto estúpido buscarás esta noche antes de hacerme el amor con los ojos cerrados?
¿Cuándo toca darse cuenta de la verdad de las cosas? Cuándo podemos por fin apartar las mentiras, las traiciones y los engaños? ¿Cuándo se seca la paciencia? De qué se trata ser fiel? De decir muchas cosas o de hacerlas? De mirarte a los ojos y decirte te amo o de no mirar más a ningún otro lado? ¿Qué es el amor de tu vida cuando aprende a querer en otros lugares? Qué sos vos si no sos el amor de mi vida? Qué sentís cuando no estoy cerca? Qué pasaría si besaras otra boca y te dejaras saborear por alguien que no sabe lo que significa amarte? Qué sentirías si un día me voy? Encontrarías a alguien que sepa lo que significa escucharte mientras te dormís, respirar apurado, contenerte, suspirar y volver a toser fuerte? Sabría acariciarte para calmar tu pasado, relajar tu garganta, quererte? Entendería lo qué son tus abrazos? Los que tanto me reconfortan porque superan distancias, tiempo, caídas y derrotas. Te admiraría al escucharte hablar cómo yo lo hago? Oír tus palabras llenas de conocimientos adquiridos de ir siempre en contra de los vientos? Tus pensamientos revolucionarios que luchan contra cualquier injusticia y tus ideas de vivir la vida sin matar el tiempo en cosas que no tengan sentido? ¿Podrías sin mí? No sé, pero puedo irme y tampoco sé dejarte. Estoy atada de pies y manos pero puedo soltarme y no lo hago. Te contemplo descansar, te tengo al lado y te siento a horas luz de mi cuerpo ¿Qué está pasando? Últimamente no me estoy riendo...
Me callo por miedo, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Lo esencial es invisible a los ojos. Empiezo a despedirte para que no se nos pase...
Te amo como a nadie y te espero donde siempre