Desesperación de no saber qué hacer con estas ganas de un abrazo tuyo que no se calman con nada, impotencia de no poder combatir la injusticia de no haberte abrazado más. De no haberte dicho más veces lo bien que hacían tus abrazos. De haberte dicho tanto que no fumes en vez de decirte más veces te quiero. Desconsuelo de que nadie tenga la certeza de que vamos a volver a vernos, de que nadie pueda explicarme por qué a vos, ni dónde estás, ni cuánto falta para volverte a abrazar.
La aceptación de tu ausencia para intentar curar el sufrimiento sabiendo, que éste dolor tormentoso no se va a ir jamás; que estas ganas insaciables de que todo haya sido una pesadilla y este deseo de que un día vuelvas, van a seguir en mí toda mi vida. Porque todos los días te extraño y porque siento que cada día un poco más. Porque ya no es mía la fuerza para dejar de llorarte y salir adelante; porque más bien creo que sos vos, desde alguna otra parte; empujándome, empujándonos. Cuidándome y cuidándonos.
Te pienso y te siento tan vivo, en mí y en cada uno de todos tus amigos;
te veo en cada lágrima que sé que se cae, echándote de menos;
te veo en tu familia, que sin dudas se ilumina y sigue, por vos.
Te veo en tu pali, cuando está entre nosotros y sonrío;
pienso lo feliz que debes estar de que estemos juntos;
te veo en todos lados, porque en todo estás vos.
Te siento presente en cada ronda de mates, aunque ya nada vuelva a ser lo mismo;
aunque falte tu risa, siento la tranquilidad de que lo mejor de vos se quedó acá:
aunque falte tu risa, siento la tranquilidad de que lo mejor de vos se quedó acá:
intacto en cada recuerdo,
en cada abrazo que diste,
en cada abrazo que diste,
Te extraño mucho San. Pienso en tus ojos brillando mientras te reías contándonos algo, siento que ese mismo brillo le veo ahora a las estrellas. Extraño tu buen humor contagioso y tus abrazos reparadores que lo podían todo. Salgo a buscarte y te escribo al cielo. Quiero abrazarte en cualquier nube, quiero tirarte de las orejas veinte veces, decirte feliz cumpleaños y prometerte que vamos a estar bien.
Hoy no encuentro mejor forma de seguir, ¡que pensando en tu sonrisa!
Hoy no encuentro mejor forma de seguir, ¡que pensando en tu sonrisa!
