30/12/11

Por siempre sola

Me guardé hasta el último detalle de esa madrugada.
Cada uno de tus besos, de los últimos a los primeros; me guardé tus abrazos y tus caricias que quizá no volvería a sentir nunca. Me guardé en los ojos la oscuridad de esas paredes, de la tristeza de tu mirada tratando de decirme algo que quizás no escuché o no comprendí. Me guardé cada uno de tus gestos de enojado. Creo que mi corazón y no sólo mi memoria guardaron cada uno de los instantes sabiendo que ésa, era la última vez. Y hace varios días algo no para de dar vueltas en mi cabeza, nuestra especie de despedida o lo que sea que fue. Ese momento horrible cuando me estaba yendo: después de que me besaste y me hiciste sentir totalmente completa, hice tres pasos o quizás más, retrocedí, te miré preguntándote con los ojos si de verdad nunca más ibas a volver a hablarme, si nunca más iba a volver a verte. Te dí tres besos y me fui.
Me fui sabiendo todo lo que venía después de eso.
Todo lo que había guardado sin saber que estaba a punto de perderlo para siempre.
Extraño todo de vos.
Absolutamente todo.