10/2/14

Lo peor de lo peor de todo esto

Si alguna vez pensé que peor que el desamor, era el amor que no podía ser, a qué no saben: también me equivoqué. Porque más triste que te amen y no correspondas, les juro, es tener que fingir algo que ya no es. Les hablo del infierno después del infierno. Del aire que entró de ventana a ventana, y de los silencios que se llenaron de nada. De esa llamada a media noche sin número, y del sonido de su voz que se quebraba. Del espasmo que quedó después de amarlo y de la tristeza de no verlo en ningún lado. De los reproches camuflados de reclamos y de las explicaciones que ya no nos damos. De la ingratitud de comer lo vomitado, y del sentimiento que hace rato terminó.
De esos recuerdos archivados en el alma, y del perdón que nunca me sirvió.
Les hablo del amor que a mi me sobra, y del dolor que en mi vida quebrantó.
De las heridas que no cicatrizaron nunca, y de la mentira de su cuerpo y del reloj.
Pensé que no había algo peor pero les juro, ya no siento al mundo tan lejos cuando lo miro y ya no lloro (tanto) cuando me voy. Les hablo de cuando la pasión se me murió del miedo y de que lo peor, de lo peor de todo esto, es amar y no sentir amor...