22/9/15

La muerte está tan segura de vencernos

Es difícil comprender el dolor sin compartirlo, entender lo que puede estar sintiendo el otro sin sentirlo. Es difícil seguir viviendo en este mundo, donde cualquier sutileza nos pone inestables y hasta por detalles perdemos el rumbo. Nos es más fácil destruirnos que apreciar las grandezas, confrontarnos que unirnos y dejarnos de hablar que intentar entendernos aunque no pensemos lo mismo.
Nos es más fácil querer irnos que querernos quedar.
Nos vamos todos al mismo lugar y no podemos descifrar a dónde queda.
Nos desconsolamos por preguntar sin conseguir respuestas y no podemos aceptar las ausencias. La vida se vuelve menos cuando un alma por vivir nos deja. La tristeza nos envuelve por verla irse sin poder retenerla. Los corazones que latían sin ritmo se frenan todos juntos a llorar. Los latidos más intensos son los últimos que se van. El amor se hace abismo cuando ya no queda esperanza. El sol se pone oscuro ese día y la noche se vuelve más clara. Nos queda una vida sin saber qué tan lejos está el cielo en realidad.
Nos queda el consuelo de pensar,
que todo pasa por algo, y que sólo en las alturas, se descansa en paz...