Ojalá se te enciendan todos los momentos que escribí y leí en tu cuerpo y que hoy han muerto. Ojalá despierten de esta pesadilla, tus ganas y las mías, de sembrar más sonrisas. Ojalá te deslumbren, a media noche y medio día, las mismas imágenes que a mi me tienen vacía. Ojalá tus recuerdos, cosechen realidades que nos mantengan cerca, en todas nuestras vidas. Y que los sentimientos de corazones rotos, no se dejen convencer por este mundo tonto. Ojalá se te acaben las miradas profundas y que nadie me quite de esa luz que te alumbra. Ojalá pase algo que nos borre ya mismo y de pronto seamos algún nuevo libro. Ojalá las ideas disparen constantes y te esperen de vuelta, en alguna otra parte. Ojalá pierdas el tacto y no toques a nadie que no lleve mi nombre.
Ojalá no te olvides, de todas esas cosas, que a mi me reviven...

