No sé qué había en tus ojos ni qué escondía tu mirada.
Algo de adentro tuyo me dijo que me quedara...
No sé si duele más saber que no fuiste sincero conmigo, o saber que ya no hay posibilidad de que lo seas. No estoy segura de haber sido yo quien te hizo vivir en el momento en que pensaste que nada iba a ayudarte ¿Cómo puedo estar segura de algo después de haber comprobado en tus mismos labios que me mentías? Todavía no conseguí la forma de pronunciarte sin partirme al medio; todavía resuenan en mi las palabras -moldeame, torceme, créame- que un día le ofreciste a mis ideas. Quisiera saber si todavía vos, tenes ganas de ser una de esas páginas en blanco que yo pueda tomar para escribirla, y escribirla. Si todavía vos, tenes la capacidad de hacerme delirar sin siquiera ponerme un dedo encima. Estoy desconcertada.
