El último rincón donde uno más uno dio uno. La primera vez que dije -te amo- y era exactamente lo que quería decir. Los ecos de un amor que fue mentira. Las vueltas de la vida y el destino que consumó lo inesperado. La ansiedad recuperada después de haber perdido el tacto. La diferencia entre necesitar y amar. Los -no me olvides- olvidados. Las caricias en el alma. El punto final, y el punto y coma. La noche que volví a nacer. Los engaños, las apariencias, el dolor y la relatividad del tiempo. Los abrazos que sanan, las esperanzas de que alguien diga basta y volvamos. El fuego que te quema cuando sentís que no vas a volver a ver al amor de tu vida. La arrogancia que te carcome los huesos, los días que no dan para más, las veces que sueño con poder regresar.
El único lugar donde puedo ser yo misma. El beso del final. El -chau- y el -hasta siempre-
