sé que esperas poder volverme a ver como quién siempre hubieras querido...
Tal vez no lo has notado todavía pero mi vida, mi vida, es estar cayendo siempre.
No sé de que estoy hecha todavía, no se exactamente quién soy.
De pocas cosas estoy segura: de que te amo y de que como vos no hay ninguna.
Y de que te necesito fuerte, para poder ser fuerte yo...
Sé que mi sufrimiento es tuyo y mis sonrisas tus mayores alegrías.
Que tu sacrificio es mayor que tu orgullo,
que tu lucha de cada día es el mejor tipo de amor que conozco.
Sé (también) que no dormís tranquila si no sabes dónde estoy,
que como madre jamás estas ocupada para cumplir tu rol.
Y que esperas que algún día, termine por fin de caer y suelte todas las cosas que no me hacen bien. Sos mi vida más preciada, mi alma más querida, mi camino a seguir, mis huellas marcadas; mi compañera, mi fortaleza, mi verdad y mi guía. La principal razón por la que sigo viva. Lo que tira para abajo cuando vuelo muy alto, y lo que me hace volver cuando me voy.
Lo que me hace ser yo.
¿Sabes que a veces yo también quisiera dejarme caer?
Pero mi vida, mi vida, es estar cayendo siempre.
Que tu risa no se apague nunca, que el abrazo nos reconforte cada vez.
Que el dolor se aparte, que la paz nos envuelva.
Que siempre seas el alma de mi corazón...
Algunos te dirían mamá, para mi sos el ángel que me (nos) salvó.Pero mi vida, mi vida, es estar cayendo siempre.
Que tu risa no se apague nunca, que el abrazo nos reconforte cada vez.
Que el dolor se aparte, que la paz nos envuelva.
Que siempre seas el alma de mi corazón...
Y que lo que tenga que ser que sea, pero nunca lejos de vos.
