20/12/13

Te llevo muerto en las espaldas

Ya no me aguanto que me vengan a hablar de dolores fuertes o perdidas grandes. Que sabe el resto de uno, si nunca ha tenido que quitarse el cuchillo de sus propias manos; que sabe aquel que señala, si hasta se ha juzgado a si mismo cuando nadie lo ha señalado. Y que nadie se atreva a clavarme la mirada y jurarme, que conoce mi dolor. Y que nadie se declare culpable, que inocente no soy; mucho más que un suicidio fallido, esto fue la desdicha del amor. Me arrodillo ante sus ojos para decirle hasta luego cuando pasa; ya no quiero sufrir el abandono de nuevo, las despedidas repetidas no completan vidas. Y me cruzo de brazos cuando me vence el cansancio y hoy, me he puesto a relucir entre sus pasos. Me he muerto de pena varias veces y mis manos han sangrado realidades cada vez que lo he matado. Me río a carcajadas porque estoy condenada a ser plenamente feliz y todavía no lo he aceptado. Mi futuro le declaró la guerra a mi pasado y hay quienes juran, que viene bien armado. Conté mi historia millones de veces y me dan asco los centenares de victimas que he dejado.
De ninguno me hago cargo porque ya no me veo ni una sola herida y ya no me encuentro ninguna cicatriz...solo esa puerta mal cerrada en mi cabeza, y el sonido de su voz que en las esquinas me atropella, frena, acelera y desde el suelo lo veo partir